El incremento en los precios de los alimentos harán más daño que la recesión estadunidense
La incertidumbre se acabó. La recesión llegó a Estados Unidos y se extenderá hasta 2009, reconoció la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El organismo multinacional advirtió que el verdadero problema para la región, será la inflación
José Luis Machinea, secretario general del organismo regional, afirmó que todos los indicadores recientes de la economía estadunidense confirman que se ha entrado en un ciclo recesivo.
Tanto las cifras de empleo, como los datos de construcción y consumo, advierten que Estados Unidos podría observar un retroceso en su PIB real de hasta un punto porcentual, dijo.
Incluso, en la conferencia que dictó desde la ciudad de Santiago de Chile, anticipó que la Reserva Federal podría seguir “salvando” a otros bancos en los próximos meses, tal como se vio obligada a rescatar al gigante financiero Bear Sterns.
Como resultado de este previsible escenario, la Cepal modificó sus proyecciones de crecimiento económico para América Latina y sus economías, en donde México destacó por ser el país que menor avance observará en 2008.
De acuerdo con las proyecciones del organismo internacional, la economía mexicana crecerá 2.7 por ciento en este año, tasa muy por debajo del promedio regional de 4.7 por ciento. Estas cifras son resultado de un ajuste obligado por los efectos de la recesión en Estados Unidos.
A pesar de ello, Machinea sostuvo que el ciclo recesivo en el que se verá inmersa la economía estadunidense, no representa un gran problema para América Latina, en comparación con el impacto negativo que podría tener el alza de precios de los alimentos.
“Me preocupa más el alza de los precios de los alimentos, porque la recesión de Estados Unidos restará un punto porcentual a la tasa de crecimiento de las economías latinoamericanas. Así que no es un caso de emergencia. En cambio, los altos precios de los alimentos sí están golpeando a las economías, en especial entre la población que menos capacidad tiene de hacer frente a este problema”, puntualizó.
En el caso de México, explicó que se ha caracterizado en los últimos años por mantener la tasa de inflación más baja de la región. De hecho, registra una de las más bajas a nivel mundial. No obstante, en el último año se ha confirmado que los precios de los alimentos que integran la canasta básica, han repuntado a una tasa anual de 5.2 por ciento, cifra superior a la tasa anual de inflación general, que se ha ubicado en 3.7 por ciento.
“Tenemos la impresión de que el impacto podría ser menor, considerando el escenario de estabilidad económica que tienen, pero es difícil saberlo. En su caso, sería positivo integrar políticas públicas que protejan a los más vulnerables”, añadió Machinea.
En la video conferencia ofrecida, explicó que por el momento el programa social Oportunidades podría ser una herramienta para compensar a los más afectados por los incrementos en los precios internacionales de los alimentos.
“Podrían incrementar las transferencias a través de este programa. Pero la realidad es que es difícil decir cuál es la mejor estrategia para enfrentar el problema, porque cada país se verá afectado en una magnitud distinta, y debe enfrentar el problema de forma distinta.”




