Indica Robert Zoellick que ante el panorama que se vive 'podrían ser un punto de inflexión' para muchos países en desarrollo
WASHINGTON.- La actual crisis financiera podría desatar emergencias bancarias en países emergentes que ya están siendo afectados por esta turbulencia, advirtió hoy el presidente del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick.
Zoellick indicó que en particular los eventos registrados durante septiembre 'podrían ser un punto de inflexión' para muchos países en desarrollo, por la combinación de bajas exportaciones y menor inversión.
'El deterioro de las condiciones financieras, combinado con las limitaciones monetarias dará como resultado negocios fallidos y posiblemente emergencias bancarias', dijo.
En rueda de prensa ofrecida en la víspera de la reunión anual de otoño del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en esta capital, Zoellick dijo que esta combinación podría arrastrar a algunos países hacia una crisis en su balanza de pagos.
Las proyecciones del Banco apuntan a que el crecimiento de la economía en países en desarrollo podría colocarse en 4.0 por ciento el próximo año.
Zoellick indicó que en este ambiente de falta de recursos, el banco cuenta con los fondos necesarios para responder a las necesidades de los países miembros, a través de tres programas con que cuenta el banco.
'De manera adicional, dependiendo de la naturaleza del problema, podríamos crear fondos de inversión y mecanismos especiales', dijo.
El directivo indicó que pese a ello, él insistirá ante los países más ricos, que integran el G-7, no dejar de lado sus compromisos para apoyar los programas destinados a impulsar el desarrollo en las naciones pobres.
'Está en los países del G-7, determinar cuál es la forma más efectiva para hacer frente a los temas globales, no sólo financieros, sino también de desarrollo, energía, medio ambiente y comercio', dijo.
Zoellick reiteró además su postura en el sentido de que el grupo 'evolucione', ampliando su membresía, interactuando con otros organismos internacionales, reconociendo la necesidad de tener una operación flexible.
Días atrás, Zoellick propuso un nuevo modelo de multilateralismo económico frente a los retos actuales, recomponiendo los bloques económicos, acusando al G-7 de ser un grupo que 'no esta funcionando'.
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