La escalada de precios a nivel internacional de cereales como el arroz y el trigo han desencadenado un mercado negro
Pekín.- La escalada de precios a nivel internacional de cereales como el arroz y el trigo, unida a los esfuerzos de las autoridades chinas para que la producción de alimentos básicos se quede en el país para frenar así la inflación, están provocando la aparición de casos de "contrabando de grano" en el gigante asiático.
Según informó hoy el diario oficial "China Daily", oficiales de aduanas del puerto de Ningbo, en la provincia oriental de Zhejiang, decomisaron recientemente más de 130 toneladas de trigo listas para ser exportadas ilegalmente.
Asimismo, oficiales de aduanas de Hangzhou, también en Zhejiang, detectaron cuatro casos de este tipo de contrabando las últimas semanas, en los que inmovilizaron 33 toneladas de trigo y siete de arroz que pretendían ser vendidas ilegalmente en el exterior del país.
La proliferación de este "contrabando de cereal" viene derivada de la inflación que asuela China, que alcanzó el ocho por ciento en el primer trimestre de 2008, manteniéndose en sus peores niveles de los últimos 11 años.
Las autoridades del gigante asiático temen que la exportación de alimentos básicos recorte demasiado las reservas para el consumo interno, lo que acarrearía una nueva subida de los precios al reducirse la oferta disponible, por lo que impulsaron medidas destinadas a restringir la venta de cereales como el arroz, el trigo, el maíz y la soja.
Sin embargo, los altos precios que estos cereales están alcanzando en los mercados internacionales, consecuencia del desarrollo de los biocombustibles, resulta demasiado "tentador" para el sector agrícola chino.
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