El Acuerdo Comercial de Transición entre México y China ayudará a evitar la triangulación de contrabando y el país podrá hacer más efectivo el cobro de impuestos por este rubro, aseguró la Secretaría de Economía (SE).
Rocío Ruiz, subsecretaria de Industria y Comercio de la dependencia, dijo que es una de las consecuencias positivas que trae esta alianza, porque los productores de la nación asiática ya no tendrán que recurrir a otro país para no pagar las cuotas compensatorias.
Lo anterior se derivó después de la firma del acuerdo en materia de cuotas compensatorias entre los gobiernos de México y China, que establece un periodo de cuatro años de transición para que los sectores industriales del país encuentren mecanismos de competencia ante la eliminación de dichos gravámenes.
Cabe recordar que las cuotas compensatorias han estado impuestas a diversas importaciones chinas, comprendidas en 953 fracciones arancelarias.
Los sectores industriales protegidos en esta negociación son: textiles, confección, calzado, juguetes, bicicletas, carriolas, herramientas, electrodomésticos, máquinas y aparatos eléctricos, productos químicos, encendedores, lápices, válvulas, balastros, cerraduras y velas.
En conjunto estos sectores representan alrededor del 9.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) manufacturero y generan cerca de un millón de empleos en todo el país. La lista acordada de fracciones sensibles para la industria nacional es de 204, que representan aproximadamente 50 por ciento del total de las importaciones promedio del mundo en 2005-2007, efectuadas a través de todas las fracciones arancelarias sujetas a cuota compensatoria.
La funcionara destacó que a partir de mañana darán un seguimiento sobre los trabajos de competitividad entre los sectores sensibles de producción en México.
De acuerdo al convenio entre ambos países, serán cuatro años para que los sectores industriales recuperen la marcha y logren competir.
Ruiz subrayó que el sector que más cuidado se tuvo en la negociación fue el del vestido o confección, al quedar protegida en un 80 por ciento la producción en México. La idea es que las cuotas compensatorias se eliminen y queden tasas arancelarias preferenciales de acuerdo a las que se da a otros países.




