El desarrollo inmobiliario que superará en altura a la Torre Mayor quiere la categoría platino
Torre Reforma buscará la calificación Platino, la más alta dentro de la categoría LEED reservada para edificios que son nobles con el medio ambiente y con los propios trabajadores, aseguró el responsable del proyecto, Walter Lingard, del despacho LBR&A.
Todo en la estructura estará diseñado para reducir el consumo de electricidad, optimizar y reducir al máximo el gasto de agua y minimizar las descargas al drenaje de la colonia Cuauhtémoc.
El edificio contará con 57 pisos de 4.20 metros de altura cada uno, lo que permitirá espacio suficiente entre pisos para mejorar la ventilación y permitir ahorro en la energía usada por el aire acondicionado.
El agua será reciclada y mediante caídas del líquido se generará electricidad para echar a andar algunas maquinarias en los pisos inferiores.
Debido a su forma de pentágono alargado en dos de sus picos, la sombra que proyectará hacia los inmuebles vecinos no durará más de 25 minutos al día, detalló Lingard.
Pese a ser más alto que Torre Mayor, tendrá menos gente laborando o viviendo (3 mil personas en total, contra 10 mil) y será más esbelto y de materiales más ligeros.
La empresa TGC (encargada del diseño antisísmico de Torre Mayor y de la renivelación de Catedral) será la encargada de dotar de sistemas resistentes a los terremotos a Torre Reforma.
El responsable del diseño explicó que el edificio crecerá en sus pisos superiores, para evitar ocupar la totalidad del predio disponible, es decir, su planta será más estrecha que su cúspide. Entre la casa de la era porfiriana que se encuentra en la esquina de Río Elba y Reforma y el rascacielos quedará libre un patio para colocar mesas de una cafetería e integrar ambos espacios.
El impacto en la colonia Cuauhtémoc será menor durante la construcción, asegura, debido a que el máximo de trabajadores que laborarán será de 50 a la vez y se les habilitarán áreas de comedor.
Habrá también sistemas de riego en los alrededores, lo que mitigará el polvo que se genere hasta en un 80 por ciento.
De cumplirse lo anterior, será el edificio líder en la reducción de afectaciones al medio ambiente.
El diseño de la ingeniería que permitirá esos adelantos es de ARUP (dirigida por Cecil Balmond), la misma que construyó las instalaciones deportivas de China para los Juegos Olímpicos de este año.
El impacto vial es analizado para mejorar la circulación. La propuesta de los inversionistas es sembrar árboles dentro de los jardines que habrá cada cuatro pisos, y así reforestar la colonia Cuauhtémoc.





