Los conductores de microbuses no han subido la tarifa de manera unilateral, como parte de su asentimiento al acuerdo que hicieron el domingo pasado en la madrugada.
En un recorrido realizado por Excélsior en diversos paraderos del DF y el Estado de México, se constató que la tarifa de dos pesos con 50 centavos se mantuvo el transporte público concesionado. Sin embargo, algunos operadores, como Juan Luis Navarro, comentaron que es urgente el aumento de un peso a la tarifa, es decir, que se establezca en 3.50 pesos. “Porque el gobierno nos está exigiendo unidades nuevas y con esta tarifa es bien difícil que podamos dar un buen servicio”, argumentó.
Algunos usuarios reconocieron que es indispensable utilizar este transporte para ir a sus actividades, por lo que validaron el incremento, “y ya tiene más de cinco años así. Es lo que comentamos en la casa, y sí es necesario que lo suban. Son unos cafres, pero sin ellos a dónde vamos, yo tuve que pagar 40 pesos de taxi”, comentó Patricia.
Algunas personas, en cambio, prefieren que el costo se mantenga, pues “a veces no alcanza”, dijo Remigio Villarreal. “¿Para qué quieren más, qué no ven cómo está la economía y todo? Lo que pasa es que luego van así a las carreras y manejan bien gacho”.
Otras personas como Fausto Vázquez, se inclinan por una negociación entre el gobierno y trabajadores del transporte público, que beneficie a todos los que pagan por el servicio. Se quejó de que la mayoría de los vehículos están en mal estado. “¡No hombre! Es pésimo, vea los autobuses, véalos por dentro, ahorita me acabo de bajar de uno del asiento que tiene un hoyo y me rompió el pantalón”, dijo entre sonrisas, pero evidentemente molesto.
Por lo pronto, la Subsecretaría del Gobierno del Distrito Federal (GDF), la Secretaría de Transportes y Vialidad, así como los dirigentes de las rutas inconformes, llegaron a la conclusión de que será en marzo cuando se determine el aumento al costo del pasaje.




