El periodo de demostración termina en cinco días y los trabajos en Buenavista están lejos de concluir
El periodo de pruebas del Tren Suburbano es de dos horas diarias y contempla transportar a cuatro mil pasajeros que no tienen dificultades para atravesar la explanada frontal e ingresar a la terminal de Buenavista, misma nave que albergara a la antigua estación de ferrocarril.
De ahí basta caminar hacia los andenes y hacer el viaje sin contratiempos, cuyo rapidez ahorra dos horas de camino para llegar a Lechería. Las obras, sin embargo, están lejos de quedar terminadas.
Es decir, lo que inauguraron el miércoles pasado el presidente Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México, fue un edificio parcialmente en obra negra.
Desde el costado de Insurgentes Norte a unos pasos de donde caminan los pasajeros, un grupo de “fierreros” enlazan varillas y las sujetan con alambres para formar columnas de unos diez metros de largo. Una grúa levanta las estructuras de acero y las retira para permitir la elaboración de una columna más.
La estructura metálica del edificio terminal está desnuda a cinco días de que concluya el periodo de pruebas del tren.
En el tope del edificio, las vigas de acero que le darán sustento aún no han recibido siquiera el baño de materiales incombustibles, no tienen equipo de aire acondicionado alguno montado y mucho menos de acabados.
Los primeros pisos apenas han sido cubiertos de concreto y un ejército de trabajadores laboran en ellos. Desde el costado de la terminal es imposible ver los andenes.
Los arcos que forman las columnas y el techo están cubiertos con malla. Aún existen varios pozos cavados alrededor del edificio, sobre todo en el costado de Insurgentes.
Una vez coladas, las columnas serán los cimientos del Fórum Buenavista, el centro comercial de 100 mil metros cuadrados anexo a la estación terminal.
Ese espacio será abierto a fines de este año y se ubicará encima de lo que fue un corralón de la Secretaría de Seguridad Pública. Incluirá locales comerciales, hoteles bussines class y centro de apuestas.
Una vez concluido, el Suburbano transportará a 320 mil pasajeros diarios, y una media de cien millones al año, a razón de un viaje cada seis minutos con ocho carros por convoy.
De los cuatro mil cajones de estacionamiento que se afirma tendrá la terminal, actualmente no existen más que los pocos habilitados en la explanada desde hace décadas.
La acera sobre Insurgentes está encharcada por el agua que es bombeada desde la zona de obras. Hay madera usada en cimbras y vigas de acero apiladas por todas las inmediaciones.
Los cuarteles de obras tienen poca actividad. El mayor movimiento ocurre en el edificio principal.
Un cuarto de millón de personas (80 por ciento de los pasajeros diarios del Tren Suburbano, según cálculos de la Secretaría deTransportes y Vialidad) continuará su viaje en Metro. A diferencia de sistemas de transporte similares de Europa, el Tren Suburbano iniciará funciones sin la conexión subterránea con el Metro o el Metrobús.
Mientras, los tres vagones que componen el convoy provisional circulan aún antes de los horarios de pruebas con pasaje.





