Afirma Carlos Orvañanos que revisarán el programa antes de seguir construyendo
La delegación Cuajimalpa se proclamó por una moratoria en la autorización de nuevas construcciones en tanto no se revise el Programa Delegacional de Desarrollo Urbano (PDDU), el cual presenta irregularidades en el cambio de uso de suelo de algunos predios.
“La propuesta es generar una pausa, una moratoria hasta que no tengamos un nuevo Plan de Desarrollo Urbano y hasta que no se haya invertido lo suficiente en infraestructura básica hidráulica, vialidades y el tema de seguridad.
“Queremos que sea un esquema que vaya de la mano con el Gobierno del Distrito Federal, no pretendo imponer ninguna medida. Hemos hablado con desarrolladores y han estado de acuerdo en poner una pausa en el camino, porque ha habido tanto crecimiento que ha provocado un descenso en la plusvalía”, dijo Carlos Orvañanos, jefe delegacional en Cuajimalpa.
Orvañanos Rea señaló que el tema se discute actualmente con el gobierno central, específicamente con la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), dependencia que ha visto razonable la propuesta de evaluar el PDDU y hacer una nueva consulta.
“Ya nos reunimos la semana pasada, externamos nuestra posición de retirar el actual Programa de Desarrollo Urbano que ya se iba a discutir en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, porque detectamos que incluía una serie de incongruencias, cambiaban los usos de suelo en terrenos de conservación, por ejemplo.
“Esta demarcación entró en una dinámica de desorden y crecimiento desmedido y las consecuencias las estamos viendo.
“Se han abierto boquetes en pleno Santa Fe porque se han dado permisos de construcción que no se debieron otorgar”, agregó Orvañanos.
Sobre el predio del ex basurero, Prados de la Montaña, ubicado en territorio de Santa Fe, el delegado panista comentó que su administración estará pendiente de la situación jurídica y buscará que se garantice la remediación o saneamiento total del terreno, en el cual todavía hay biogás, por lo que sería peligroso realizar una construcción como la que han proyectado las autoridades centrales al intentar vender este espacio a un particular, de acuerdo con la denuncia que realizaron los vecinos de la zona.
“No estamos en contra de que se haga la remediación y se haga un tipo de parque. Pero sí estaremos en contra de que se continúe con un desarrollo desmedido y más en este caso, porque es un área verde que hay que cuidar, además de que, por lo que hay abajo, no se puede construir, es basura y se estaría poniendo en riesgo para la población”, dijo el delegado sobre la presunta compraventa que negociaba el GDF en torno de este terreno.
Respecto a la deuda y a las obras inconclusas que dejó la pasada administración, Carlos Orvañanos informó que la Secretaría de Finanzas capitalina les otorgará en las próximas semanas, diez de los 30 millones de pesos que restan para concluir el Puente vehicular de Echánove, el cual presenta un retraso importante.
Dijo que los 20 millones restantes los sacarán con una ampliación o partida del Gobierno del Distrito Federal.




