Al cumplirse un año del secuestro de su hijo recibió un anónimo; “ya me acostumbré”, asegura
El empresario Alejandro Martí ha recibido constantes amenazas de muerte, en los teléfonos y correos electrónicos de su fundación, Sistema de Observación por la Seguridad Ciudadana (México SOS), y en sus oficinas.
Una de estas intimidaciones llegó exactamente el día 4 de junio, cuando se cumplía un año del secuestro de su hijo Fernando Martí, y el empresario rendía su declaración en la audiencia de desahogo de pruebas que se realizó en el Juzgado 32 Penal del Reclusorio.
“Están entando mensajes de amenaza de muerte al celular de organizaciones sociales, que me lo remitieron a mi mail, porque además son cobardes y son medio brutos.
“Estoy recibiendo amenazas de muerte todo el tiempo, ya me acostumbré. Es terrible, me cae muy gordo, me choca que mi mujer se entere y todo esto, pero es la verdad”, comentó ayer el empresario, en entrevista con Excélsior.
La mañana del 4 de junio pasado se desarrolló una diligencia en el Juzgado 32 Penal, a cargo de Jesús Ubando López, como parte del proceso que se sigue a los involucrados en el Grupo de La Flor, a quienes se les adjudica el secuestro y homicidio de Fernando Martí.
El padre de la víctima fue el primero en hacer su declaración, en la que ratificó su denuncia, sin la mayor aportación de pruebas.
Luego de la participación de otros testigos, entre ellos el chofer del joven secuestrado y asesinado, Christian Salmones, intervinieron los abogados de los acusados.
Finalmente el agente del Ministerio Público, de acuerdo con la copia certificada de la comparecencia, de la cual este diario cuenta con una copia, asentó que se tomó conocimiento de una amenaza que recibió el empresario.
“Al encontrarse el señor Alejandro Joaquín Martí García en el local del Juzgado, inmediatamente después de haber ampliado su declaración, recibió en el correo electrónico un texto que a la letra dice:
“DILE AL PUTO DE MARTI QUE DEJE DE ESTAR CHINGANDO QUE QUIERE EL PENDEJO QUE LE MATEMOS A OTRO? SE LO MATAMOS Y A TI TAMBIÉN CUELERO.”
Se hace la acotación de la dirección de correo en donde se recibió el mensaje, a las 12:11 horas de ese 4 de junio del 2009.
Ayer, el empresario dijo que este tipo de anónimos no lo van a hacer que deje sus actividades.
“Pero ya estoy comprometido en esto y, te digo una cosa, yo ya pagué un costo, en mi vida, el más grande, créeme que aquí tengo familia y también la tengo allá”, comentó.
El empresario agregó que a pesar de esta situación su seguridad personal no se ha modificado, y no descarta que las autoridades estén custodiándolo.
“Tengo mi seguridad, pero creo que el Estado también me está cuidando, yo creo que no les conviene, a nadie nos conviene que suceda algo, yo tengo la seguridad que no va a pasar.
“No ando en restaurantes, no ando en discotecas, no soy una gente que acostumbra esas cosas, trabajo 16 horas en mis actividades”, expresó Martí.




