El director de Regulación Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente del DF, Alejandro Nyssen Ocaranza
El director de Regulación Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente del DF, Alejandro Nyssen Ocaranza, aseguró que con la puesta en marcha de las líneas 1 y 4 del Metrobús el beneficio para la atmósfera será el equivalente a la existencia de 100 hectáreas más de bosque.
“Se requerirían más de 100 hectáreas de bosque para hacer un secuestro de bióxido de carbono que se va a dejar de emitir por el cambio de transporte”, enfatizó el funcionario.
Recordó que aunque se retiraron más de mil 700 árboles para construir las estaciones de ambas líneas del Metrobús, mil 70 en Eje 4 y 700 en Insurgentes, el beneficio ambiental resulta mucho mayor que el daño causado por la tala.
Señaló que ya se están llevando a cabo los trabajos de reforestación que estiman una plantación de alrededor de nueve mil árboles.
La propuesta es que por cada árbol retirado se planten siete, uno lo más cerca posible y los seis restantes en lugares que se están reforestando como Aragón, Río Magdalena y otras zonas boscosas, donde la Secretaría de Medio Ambiente considera que tendrán una mejor garantía de vida.
Nyssen comentó que un gran logro de estas obras es la sustitución de los antiguos transportes públicos por vehículos de tecnología de punta, que reducen la emisión de gases de efecto invernadero, óxidos de azufre, monóxido de carbono y bióxido de carbono, que son algunos de los principales contaminantes de la atmósfera.
En el marco del Foro Tecnología y Petróleo para los Mexicanos, indicó que urge acelerar y concretar las negociaciones con Pemex para obtener un combustible que sea ultrabajo en azufre, que reduciría la emisión de toneladas de partículas dañinas para el medio ambiente.
“Nuestra parte es presionar a que se logre avanzar tecnológicamente en Petróleos Mexicanos para que podamos contar con productos de mayor calidad que nos beneficien a todos. Estamos hablando de reducir 90 por ciento de las emisiones de los vehículos a diesel con un cambio de ese tipo.”
Nyssen Ocaranza explicó que el combustible utilizado actualmente por el transporte tiene un contenido de 310 partes por millón de azufre, mientras el diesel que se desea adquirir a través de Pemex es de 15 partes por millón de azufre, que es el único que los vehículos modernos pueden utilizar, pues de otra forma se envenenan o se tapan.




