Desde hace dos años, la especie Orix Cimitarra dejó de existir en estado salvaje; en la ciudad hay siete en cautiverio
El Zoológico de Chapultepec fue testigo de un suceso prácticamente imposible de verse incluso en las sabanas africanas: el nacimiento de dos antílopes orix cimitarra (oryx dammah), especie que en el año 2007 fue declarada extinta en estado silvestre por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Su nacimiento, informó la Secretaría de Medio Ambiente del DF, incrementa la población en el Zoológico de Chapultepec a siete ejemplares de esta especie.
Este antílope es grande, de cuello grueso y tiene una crin pequeña. Toma su nombre común de los largos cuernos anillados de hasta 1.5 metros de longitud, los cuales se curvan hacia atrás en forma de cimitarra.
Su pelaje, predominantemente blanco, toma tonos rojizos en patas y cuello, tiene una longitud de entre 1.90 y 2.20 metros, una altura hasta la cruz de 45 a 60 centímetros y un peso de entre 135 y 140 kilos.
En el Zoológico de Chapultepec se dio también el nacimiento de un Mono Ardilla (Saimir sciureusi), que fue recibido por los siete miembros que actualmente conforman la manada de esta especie.
El Mono Ardilla es un primate pequeño cuya longitud de su cuerpo es de 25 a 35 centímetros más el largo de la cola que va de los 35 a los 45 centímetros; su peso oscila entre los 750 y mil 200 gramos, el dorso es gris y la parte posterior es de color amarillo; su cabeza es redonda, tiene el hocico negro y presenta una máscara blanca en la cara alrededor de los ojos. Posee orejas redondas y peludas y los costados posteriores del cuello son blancos.
Este primate forma parte de las especies sudamericanas en peligro de extinción, por lo que está incluida en el Apéndice I de la Convención para el Tráfico de Especies en Peligro de Extinción, lo cual quiere decir que se trata de una de las especies sobre las que se cierne el mayor grado de peligro.




