La ampliación de la Línea 1 dejó sin accesos a las colonias La Fama, Hidalgo, y Fuentes Brotantes
Lo que para unos es un progreso en materia de transporte público, para otros es un obstáculo difícil de sortear.
La extensión del Metrobús en Insurgentes Sur y los cambios de sentidos en las calles de las colonias La Fama, Hidalgo y Fuentes Brotantes provocan cuellos de botella en días hábiles que prácticamente colapsan esa zona de Tlalpan.
Antes de que el Metrobús fuera construido, la bajada desde la zona alta de Insurgentes, donde además de Fuentes Brotantes hay otras unidades habitacionales de reciente construcción, se realizaba por la calle Corregidora.
El sentido de esa arteria cambió y, ahora, sube a la zona alta de Tlalpan. En compensación, se habilitaron los tres carriles de Ayuntamiento para bajar a Insurgentes.
Esto generó un cuello de botella en el cruce de Sor Juana Inés de la Cruz, Ayuntamiento y Fuentes Brotantes, que detiene por completo la circulación y genera un embotellamiento dentro de la unidad Fuentes Brotantes.
“A las ocho de la mañana, el tráfico llega hasta arriba (de Fuentes Brotantes), se hacen 45 minutos para llegar del estacionamiento de la unidad a Insurgentes (distantes a 600 metros)”, explicó la vecina Isabel Becerril.
De acuerdo con los colonos de esa unidad habitacional, el tránsito que queda detenido invade las vialidades internas de Fuentes Brotantes. Incluso, señalaron, el Gobierno del DF amagó con derribar bardas que permitirían el acceso desde la colonia Miguel Hidalgo, con el fin de que los autos ingresaran a la unidad para dirigirse a Insurgentes.
Otra vecina, de nombre Delia, detalló que una de las razones que tienen los vecinos para repudiar al Metrobús es que ahora deben pagar más por llegar hasta sus casas.
“De San Ángel debemos tomar el Metrobús de cuatro cincuenta, y luego un pesero de tres pesos hasta allá arriba, ya son siete cincuenta.
Antes sólo tomábamos un micro que costaba tres pesos”, sostuvo Delia.
Lilia, quien vive a unos 50 metros del citado cruce de tres calles, explicó que a raíz de la colocación del semáforo en el punto se crea un cuello de botella en horas pico.
Al igual que en el resto de Insurgentes, las vueltas a la izquierda son prohibidas; sin embargo, a diferencia de la zona más al norte de esa avenida (donde basta dar vuelta a la manzana por la derecha para retomar la avenida), en la zona de montaña es casi imposible encontrar una calle que permita tomar Insurgentes en sentido inverso. La de la calle Ayuntamiento es la única salida hacia Insurgentes en casi tres kilómetros de trayecto desde Periférico y hasta Viaducto Tlalpan.
Otro conflicto es para quienes llegan a Villa Olímpica desde el sur, pues está prohibida la vuelta a la izquierda. Para retornar deben ir hasta el trébol de Periférico y tomar el sentido inverso de insurgentes.




