Según sus vecinos, los hermanos pertenecen a una familia trabajadora
Los hermanos Noé e Israel Cañas Ovalle eran “tranquilos y su madre, María Ovalle, una gran persona”, aseguró la señora Antonia, vecina de la calle Pipizahua, colonia Santo Domingo, delegación Coyoacán, quien considera que su detención es una injusticia.
“Yo conviví con su mamá y era una gran persona, trabajaba como doméstica y era ama de casa, mientras que su esposo trabajaba en una fábrica; su hijos, que son cinco, tres varones y dos mujeres, se dedicaban a la escuela y después a trabajaron taxis. Pienso que es una injusticia lo que les están haciendo porque entre los vecinos nunca hemos tenido problemas”, aseguró.
Con 31 años de vivir en la colonia, Antonia Tovar, de 60 años de edad, asegura que nunca se ha sentido insegura en su calle y que entre los vecinos todos se respetan.
Por su parte, el señor Jorge Valente asegura que nunca vio algo extraño en el comportamiento de los hermanos Cañas Ovalle y que, inclusive, en algunas fiestas entró en su domicilio sin notar nada.
“Son buenas personas, aquí todos nos llevamos bien, nos conocemos desde chicos. Yo jugué con ellos al futbol y las canicas, pero en la secundaria cada quién agarró su onda”, advirtió.
Por otro lado, en un ambiente de tranquilidad, en el fraccionamiento Jardines en la Montaña, los guardias de la empresa Inter-con, que vigilan el complejo residencial, no permitieron la realización de ningún tipo de entrevista, o de tomas fotográficas.
Sin embargo, se logró entrar en la zona y dar con la calle de Sierra de Conchagua, lugar donde está ubicada la casa donde fue encontrado Mario Ortiz Toriello, hijo de Sergio Humberto Ortiz Juárez, a quien se le acusa de ser el líder de la banda de “La Flor”, responsable del secuestro y asesinato de Fernando Martí.




