De acuerdo con sus declaraciones patrimoniales, la ex funcionaria percibía un salario mensual de más de 40 mil pesos. Inició su carrera en la PGR en 2002 y en 2007 cambió su adscripción a la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno federal, como subinspectora de área
La presunta estratega de la banda de secuestradores La Flor, Lorena González Hernández, cobró su última quincena como elemento en activo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal durante agosto pasado.
En su reciente declaración patrimonial, a la que Excélsior tuvo acceso, se establece que el gobierno federal la acreditó como subinspector de la Coordinación de Inteligencia para la Prevención del Delito, en la SSP.
Quien es señalada como la presunta responsable de instalar el retén donde fue capturado Fernando Martí Haik, de 14 años, el pasado 4 de junio, percibía un sueldo de 40 mil 725 pesos mensuales.
El titular de la Subsecretaría federal de Estrategia e Inteligencia Policial, Facundo Rosas, informó que autoridades judiciales del DF solicitaron apoyo para localizar a uno de los integrantes de La Flor en las filas de la Policía Federal.
Al iniciar la búsqueda en la base de datos, se encontró un registro positivo con la media filiación y datos personales de la sospechosa; elementos de la corporación la aseguraron y la pusieron a disposición del agente del Ministerio Público del fuero común.
“Estaba haciendo trámites, en su proceso de evaluación de confianza, y la captura obedeció a líneas de investigación que realiza la Policía Federal en coordinación con el GDF”, señaló. (Estos exámenes se aplican a los agentes para garantizar su permanencia.)
En el expediente federal 24302 se establece que el 21 de mayo de 2002, Lorena González presentó su primera declaración patrimonial como integrante de la Agencia Federal de Investigación (AFI), adscrita a la PGR.
Los documentos señalan que nació el 8 de junio de 1973, mexicana y, en ese entonces, soltera; se detalla que era una agente de la Policía Judicial Federal (con grado de comandante) que se integraba al nuevo organismo gubernamental.
En su informe ante la Secretaría de la Función Pública (SFP) declaró que habitaba una casa propia de la colonia Tránsito.
Señaló que había estudiado la licenciatura en Negocios Internacionales, obteniendo sólo la constancia de estudios otorgada por la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA).
Negó poseer otros bienes; en cuanto a sus percepciones, como integrante de la AFI, dijo tener un sueldo de nueve mil 914.16 pesos.
Su desempeño en la investigación de delitos federales generó que, en 2003, sus percepciones aumentaran a 13 mil 789 pesos mensuales y que cambiara de residencia a Lomas de Sotelo, en la Miguel Hidalgo.
Al presentar su declaración patrimonial el 17 de mayo de 2006, su estado civil cambió a “Unión Libre”; al igual que sus gastos de manutención, que ascendían a 212 mil pesos, según señala el documento.
Durante su último año como investigadora de la PGR obtuvo el grado de subdirectora de área y concluyó su relación laboral con la AFI el 27 de noviembre de 2007.
En el expediente de la SSP federal se consigna que obtuvo el cargo de subinspectora.
Los documentos presentados ante la Secretaría de la Función Pública detallan que estaba adscrita a la Coordinación de Inteligencia para la Prevención.
La integrante de la SSP logró incrementar su poder adquisitivo y cambió de residencia.
En la lista nominal de la dependencia su clave de puesto era SIPF010, lo que representaba un ingreso anual de 488 mil 707 pesos. En la investigación del secuestro de Martí se ha detectado que abrió dos cuentas bancarias cuyo monto ascendía a 292 mil 556 pesos.
Las investigaciones de las autoridades ministeriales del DF indican que Lorena González Hernández operó el falso retén policiaco que permitió detener y secuestrar al hijo de Alejandro Martí.
En los informes presentados hasta el momento, Lorena González fue identificada como responsable de la logística y operación de los falsos retenes, donde se utilizaban logotipos y vestimentas apócrifos de corporaciones policiacas, lo que facilitaba la captura de sus víctimas.




