Autoridades prevén confiscar el hospital donde se halló una banda de robachicos, vía Ley de Extinción de Dominio
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal realizó un cateo al Hospital Central de Oriente, donde anteayer fue detenida una red de médicos que robaba y vendía a recién nacidos, con el fin de establecer si hay más casos de tráfico de menores.
“Han llevado a cabo un recorrido en dicho hospital para realizar el inventario del menaje, equipo e instrumental médico, así como el análisis pormenorizado de los expedientes clínicos de las pacientes que ahí se atendieron para labor de parto o para la interrupción de embarazo para detectar documentación apócrifa y la comisión de otras conductas ilícitas, como pudiera la ser la práctica de abortos ilegales y sustracción y tráfico de menores”, explicó Miguel Ángel Mancera, procurador local.
El funcionario agrego que en el inmueble, ubicado en Calzada Ignacio Zaragoza 491, colonia Valentín Gómez Farías, delegación Venustiano Carranza,se aseguraron certificados de nacimiento, expedientes clínicos, instrumental quirúrgico y de laboratorio, así como medicamentos y productos químicos.
En tanto, Mancera dijo que se analizará si el inmueble es candidato a aplicarle la Ley de Extinción de Dominio, proceso que de resultar positivo propiciaría que el edificio se integrara a la red de hospitales capitalinos.
El procurador entregó ayer a la bebé Diana Fernanda, de un año y mes de edad, a su madre, Vanessa Edith Castillo Guzmán, quien agradeció a las autoridades el trabajo realizado para dar con el paradero de su hija, que volvió a tener en sus brazos.
“Estoy feliz, contenta, con nueva vida. Me regresaron la vida, la sonrisa, la tranquilidad”, comentó la mujer, en entrevista con Excélsior.Vanesa
, de 22 años, explicó que acudió a dicha clínica porque varias de sus tías nacieron ahí, sin sospechar que la aguardaba un calvario.
“Mi hija nace el 25 de octubre de 2008. Al día siguiente llega el doctor diciéndome que murió, que se la llevó a incinerar, yo le pedí el cuerpo de mi hija, las cenizas. El acta de defunción nunca me la dio. Me entero, por medio de un correo electrónico del hijo del dueño de la clínica, que mi hija está viva, que la vendió a una pareja”, detalló.
Según las investigaciones, César Alejandro Mancera Reyes delató a su padre, Víctor Manuel Mancera González, debido a que no lo dejaba trabajar en buenos puestos dentro de su clínica.
Diana Atenea, de nueve meses de edad, otra bebé recuperada por las autoridades, aún no es reclamada por su madre y permanece en el Albergue de la PGJDF, que indaga otro caso similar ocurrido en 2005 en ese nosocomio, por el que se detuvo a María Guadalupe Castro.





