Hoy volverán a clases los niños de al menos 17 planteles educativos que afectados por la tormenta del viernes pasado en Gustavo A. Madero.
En Palmatitla, el olor a cloro es intenso en la escuela Josefina Tolsá. Seis personas barren el agua mezclada con cloro y detergente en el patio para desinfectar el suelo que fue cubierto por agua y lodo.
El jefe delegacional Víctor Hugo Lobo informó que unos siete mil niños en 17 de las 19 escuelas afectadas retomarán las clases. Sólo faltan dos jardines de niños en los que aún se aplican estudios para determinar si son seguros.
En el de Palmatitla, el río Meximalaco corre por un costado y ha socavado los cimientos, convirtiéndolo en una estructura de riesgo, destacó el jefe delegacional.
Se espera que los niños de estos planteles sean atendidos provisionalmente en otras escuelas y que se les reubique de forma definitiva el siguiente ciclo escolar.
Lobo destacó que la ríada afectó unos 25 mil metros cuadrados de pavimento, de los que hasta ayer diez mil habían comenzado a ser reparados.
Si bien el lodo es retirado desde el sábado pasado con palas mecánicas, camiones váctor, y brigadas de la delegación, los profesores y padres de familia hacen un trabajo detallado.
Salón por salón asean paredes, pisos, sillas, mesas, libreros, archiveros. El material didáctico es desechado en algunos planteles. En otros, los lavan con cloro. También cisternas y tinacos.
El secretario de Protección Civil, Elías Miguel Moreno Brizuela, destacó que para evitar inundaciones similares, la ciudadanía debe evitar tirar basura, pues los desechos bloquean coladeras y azolvan los ríos.
“Le diría a la gente que tira un papelito que piense que puede ser que indirectamente contribuyan a que se generen encharcamientos y todos los efectos graves que se presentan con los mismos”, insistió el titular de protección civil.
Alejandro Martínez, director ejecutivo de operación del Sistema de Aguas, adelantó que serán desazolvados los ríos que bajan de la Sierra de Guadalupe y se internan a la zona urbana de Cuautepec.
Además de que retirarán los obstáculos que hay en los ríos, como son los pilotes instalados por los vecinos para sostener los puentes que comunican de la calle a sus viviendas.
Falta de planeación
Mal estado y falta de mantenimiento hicieron que se colapsaran 11 de las 12 presas de gavión ubicadas en la sierra de Guadalupe.
En un recorrido por las barrancas de San Andrés de la Cañada, el director de Agua Potable y Saneamiento de Conagua, Marco Antonio Gutiérrez, reconoció que “estamos rebasados por fenómenos meteorológicos extemporáneos atípicos”, pues por muchas décadas no ha habido inversión destinada a la infraestructura hidráulica.
(Con información de Ángeles Velasco)




