Por tener toldos, que impiden la circulación del aire, no libran la ley antitabaco: restauranteros
Las terrazas de la mayoría de los restaurantes de la Condesa no son aptas para fumar aunque están al aire libre: la Ley de Protección a la Salud de los No Fumadores, que aplica formalmente hoy, considera zonas permitidas aquellas que no tienen techo y no son vía de acceso para los comensales.
A partir del pasado jueves los fumadores buscaron establecimientos con áreas abiertas para poder encender un cigarrillo, sin embargo se toparon con que en las famosas terrazas de la mayoría de los establecimientos tampoco se puede fumar, y es que el reglamento de la ley, sólo permiten fumar en esos espacios cuando no se conviertan en áreas cerradas por instalar barreras que impidan la circulación del aire, cuando no son paso forzoso para personas y cuando el humo del tabaco no penetra al interior.
Es decir, prohíbe fumar en áreas al aire libre o anexos a espacios cerrados que sean de acceso al público o a habitaciones de establecimientos mercantiles y de hospedaje.
Alex Luthor, gerente de un restaurante bar en la Condesa, comentó que a pesar de que ese establecimiento, como la mayoría de los de la zona, cuenta con mesas en el exterior, en una especie de terraza, no puede permitir que sus clientes fumen ahí, pues tiene una cubierta y es la recepción para los comensales.
“La ley ahora tiene un párrafo en el que dice que no puedes, aunque sea terraza, dejar fumar a la gente, mientras haya techo o la terraza se encuentre en una vía de acceso primario como es éste. Entonces ahora yo ya no tengo forma de delinear un área 100 por ciento abierta y no me queda más que convertir todo el establecimiento en zona de no fumar”, añadió.
El dueño de otro restaurante colocado en una esquina con más de 15 mesas en la banqueta, indicó que ante esta problemática consideró quitar la lona que funge como techo, pero dijo que resultaría contraproducente, ya que en temporadas de lluvia o calor sus clientes estarían muy incómodos comiendo o tomando a la intemperie.
“No puedo quitar el techo porque la lluvia, el sol o mucho frío, que últimamente se dan con mayor intensidad, serían otro grave problema con el cual lidiar, entonces, ¡pues ni modo!, ahora tienen que salir más allá de la banqueta donde nosotros tenemos permitido servir”, agregó el restaurantero.
En este sentido Alex comentó que a pesar de que la mayoría de la gente ha tenido una buena respuesta ante la nueva ley, pues evita fumar o se sale algunos minutos para hacerlo, ha sido complicado fungir como vigilante en los tres días que lleva de ejercicio la enmienda. “Jugar el papel de un uniforme que no me ha sido concedido... como civil me presento también ante un civil y le explicó que nosotros no hicimos la ley, porque no puedo jugar un papel de dominio con mis clientes”.
Los asiduos fumadores no deben dejarse llevar por la apariencia, el que los bares o restaurantes dispongan de mesas afuera del establecimiento, no implica que sea zona de fumadores, a menos de que no tenga una cubierta, techo o alguna delineación que encierre el espacio y que no sea el área de entrada y salida de los clientes.



