El fallido operativo de rescate de una mujer secuestrada pudo deberse a filtraciones desde los cuerpos policiacos o bien a una mala ejecución por parte de las fuerzas del orden, aseguró René Jiménez Ornelas, coordinador de la Unidad de Análisis de Violencia Social del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.
De acuerdo con el especialista, la filtración pudo ser de última hora, ante lo que los secuestradores no tuvieron tiempo de trasladar a la víctima a otra casa de seguridad. Otra posibilidad es que las unidades especializadas en secuestros no tuvieron los suficientes datos de inteligencia para actuar en el terreno.
La última opción es que los secuestradores se percataron del operativo cuando estaba en desarrollo y tuvieron tiempo de reaccionar.
Jiménez Ornelas comentó que existe aún poca cultura de la denuncia de secuestro: apenas entre 20 y 25 por ciento de los que ocurren son dados a conocer por las familias de las víctimas.
También comentó que existe mayor confianza para denunciar esos casos a uniformados federales que a estatales.
Dijo que hay entidades donde apenas se denuncia uno de cada diez secuestros, lo que habla de la poca confianza que tiene la ciudadanía para denunciar ante las autoridades los secuestros.
Señaló que las cifras no variarán debido a que hay poca confianza en las actuaciones de las policías locales en el combate al secuestro, pues pese a denunciar los plagios terminan en ocasiones con las muertes de las víctimas, como los casos Martí, Equihua y el de hoy.




