Reproducciones digitales e inventos nunca antes vistos se exhiben, por primera vez, tras ser diseñados hace 500 años
El pintor e inventor Leonardo da Vinci dejó numerosos dibujos y planos de sus creaciones, muchos de ellos que no llegaron a ver la luz.
Dos de ellos, la Clavi-viola y el Caballero robot, se muestran físicamente por primera vez después de 500 años de haber sido diseñados, en la exposición Da Vinci. Código Atlántico que se presenta en Papalote Museo del Niño.
Las piezas fueron construidas por los investigadores italianos que conforman el proyecto del Centro de Estudios Leonardo3, quienes organizan la muestra, la cual reúne unos 50 inventos en modelos tanto físicos como reproducciones digitales en tercera dimensión.
El llamado Código Atlántico es la colección más grande, con más de mil 200 hojas manuscritas realizadas entre 1478 y 1528, cuyos originales se conservan en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, Italia.
A diferencia de otras exhibiciones que presentan algunos de los inventos de Da Vinci, ésta tiene como fundamento una investigación profunda en torno a los documentos originales que dejó el artista, a decir de Mario Taddei, director científico y técnico de Leonardo3.
“Los niños pueden ver los trabajos e interactuar con las máquinas como las hizo Leonardo, para comprobar si su trabajo está bien hecho”, dice.
Entre las creaciones de Da Vinci que conforman este acervo se incluyen planos de máquinas voladoras, instrumentos musicales, armas, embarcaciones y diversos aparatos.
También hay bocetos para pinturas como la Adoración de los Reyes Magos y otras que corresponden a algunos personajes que aparecen en La última cena.
En el Código Atlántico se evidencia, además, la vocación arquitectónica de Da Vinci, a través del estudio para la renovación urbanística de Milán, el proyecto de un palacio para los Médici en Florencia, así como para un puente.
Para dar a conocer estas piezas al público, pues el acceso a los originales está restringido, se digitalizaron y se publicaron en una suerte de libro virtual.
“Los visitantes podrán manipular la información para ver hasta el más mínimo detalle”, considera Taddei.
Es así que el público podrá conocer el funcionamiento de estos aparatos, a través de módulos interactivos, donde se muestran los modelos tridimensionales, acompañados por una explicación.
“Los dibujos son muy hermosos, pero no son fáciles de entender. Por eso hemos transformado sus modelos en papel en un modelo tridimensional”, comenta Massimiliano Lisa, administrador y delegado de Leonardo3.
Lo que hacía de Da Vinci un inventor incansable, a decir de Taddei, era su carácter de niño aún en la edad avanzada.
“Leonardo, hasta sus 60 años, fue un niño. Se portó como tal y tenía mucho interés, era muy observador y diferente a los adultos de ahora, que no nos fijamos en estas cosas”, señala.
Lisa refiere que lo más complicado de esta labor, fue el acceder al código original, aunque los propietarios del mismo en la Biblioteca Ambrosiana vieron que el proyecto tecnológico podría redituar económicamente.
“Hoy en día los bienes culturales tienen necesidad de viajar. Las instituciones saben que pueden obtener beneficios”, indica.
La muestra, contó con una inversión de cuatro millones de pesos y se ha presentado en Tokio, Chicago y Milán.




