El archivo más completo que existe sobre la Revolución atiende este año más pedidos de lo normal, pero también sufre más plagios
Este año, en que se conmemora el Centenario de la Revolución Mexicana, el Archivo Casasola, el más grande y valioso acervo fotográfico de esta gesta, es amenazado por la reproducción clandestina, la ausencia de mecanismos para sancionar la piratería visual e incluso la usurpación de facultades para otorgar derechos de reproducción.
Desde 2009 ha llegado “un gran número de solicitudes tanto de México como del extranjero” para reproducir imágenes de la época, que serán utilizadas en libros, catálogos, estudios, promocionales y diversos medios, asegura Juan Carlos Valdez, director del Sistema Nacional de Fototecas (SINAFO), dependencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Sin embargo, muchas de las más de 12 mil imágenes del Archivo que se refieren a la efeméride son víctimas del “pirataje visual”, un problema que “no sólo es de México sino de todo el mundo”. Valdez señala que esto es posible “porque existe un público que lo demanda. A partir de una imagen contenida en un libro, un periódico o después de obtener una copia con nosotros, la gente que no tiene ética la reproduce para obtener un beneficio económico”.
En el INAH hay un área que vigila las reproducciones de imágenes, pero el funcionario acepta que “es algo que supera con mucho a cualquier institución y es muy difícil controlarlo.
“Hay aún un gran vacío, no sólo en términos del archivo, sino también de los fotógrafos, porque la legislación no ha sido todavía muy puntual en cuanto al uso de la imagen. En ocasiones existen vacíos en la ley.”
Con Valdez coincide Lucila Casasola, viuda de Ismael Casasola y dueña de Casasola Bazar de Fotografía, un local en el Centro Histórico de la Ciudad de México en el que vende reproducciones de imágenes: “Se reproducen cosas, se alteran y nadie dice nada. La piratería a tope: lo mismo se hacen portadas de discos, películas; no se da autoría, no pagan derechos y en la ley no está estipulado”.
En 1976, cuando el gobierno federal adquirió el Archivo Casasola, de más de 350 mil piezas que cubren alrededor de 70 años, se celebraron convenios de colaboración con los herederos de la estirpe de fotógrafos Casasola y a ellos se les asignó la difusión de las imágenes, permitiéndoles la venta de reproducciones.
Sin embargo, Lucia Casasola tiene más de 35 años con su Bazar de Fotografía y afirma que ella o el INAH pueden otorgar derechos para la reproducción.
El director del SINAFO la contradice. “Los derechos patrimoniales de las imágenes que se encuentran en la Fototeca Nacional son del Estado mexicano, los derechos morales son del autor. Sólo y exclusivamente el gobierno federal puede autorizar la reproducción”, sentencia.
Cuando los familiares de los Casasola vendieron el archivo, se quedaron con copias de las fotografías; con ellas han sostenido sus negocios, pero también han otorgado derechos de reproducción, tarea que sólo le corresponde al gobierno federal, explica Valdez.
Lucia Casasola lo confirma. “Nos escriben de Inglaterra, de Alemania. Nos hablan para decirnos que quieren material”.
De acuerdo con la viuda, cuando el gobierno compró el archivo, éste estuvo más de 20 años encerrado. “Si allá no podían atender a la gente (lo haciamos) acá. No fue difícil, pero tampoco facilito, se hicieron gestiones y papeleo”.
Sobre el pago de derechos señala: “Se supone que antes deben pedir la autorización y decir si quieren utilizar (la imagen) en un libro que será de tantas hojas, con tal editorial. Si va en portada tiene un precio, si va en la solapa o adentro es otro; para todo hay tarifas. Si digo que quiero hacer posters o que salga en la televisión se da un precio por paquete. Si se hacen cinco o seis, eso no importa si pagas.
“Me lo pueden reportar a mí o al INAH, ellos y nosotros estamos en el mismo punto”, concluye Lucila Casasola.
Me lo pueden reportar a mí o al INAH, ellos y nosotros estamos en el mismo punto.”
Lucila Casasola
Heredera
Los derechos patrimoniales de las imágenes que se encuentran en la Fototeca son del Estado, los derechos morales son del autor.”
Juan Valdez
Sinafo





