Un autobús rojo se ha estampado en diversos puntos de la capital.
Muchos han intentado encontrarle significado, pero sólo es la imagen que identifica el trabajo de Ztep, un joven que comenzó pegando stickers y carteles desde hace ocho años.
Ztep se inició con su hermano, conocido como Fize, en el grafiti, técnica con la que pintaron trenes, pero la dificultad y el tiempo que toma los hizo brincar de formato.
El sur de la ciudad es la zona más intervenida por el estudiante de arquitectura, quien ha logrado llamar la atención de los chilangos.
“Lo que buscaba era romperle la vida cotidiana a la gente, que vieran un icono que les llamara la atención y se cuestionaran el por qué de esa imagen”, comenta.
Su trabajo ha formado parte de unas cuantas exposiciones dedicadas al arte callejero, entre las que destaca Invasores en la Galería José María Velasco.
Más que una “maldad”, Ztep cree que se trata de demostrar su presencia en el mundo a la gente. “Porque mi teoría es que en esta vida tenemos que dejar marca”, afirma.
Ztep cuenta que algunas personas en la calle se le han acercado cuando está pegando y le han preguntado acerca de su trabajo.
Él se alegra de saber que ha cumplido con la misión de despertar curiosidad sobre la ciudad y las calles que transitan.
“Me gusta que se inquiete la sociedad y que les cambie su vida, sólo por voltear a ver una imagen que se repite en muchos lugares y permanece por tanto tiempo.”




