La obra gráfica que desarrolló José Guadalupe Posada a finales del siglo XIX fue la fuente de inspiración del movimiento nacionalista que encabezó la Escuela Mexicana de Pintura y continuó el Taller de la Gráfica Popular durante toda la primera mitad del siglo XX.
Ya sea en litografía o con grabados con tipos móviles, la obra de Posada se difundió en periódicos, revistas y carteles que hacía por encargo a centenares de imprentas y publicaciones con temáticas relacionadas a las clases bajas de la ciudad y con sus emblemáticas calaveras.
El investigador Mercurio López Casillas, autor del libro José Guadalupe Posada, ilustrador de cuadernos populares, recordó que el grabador desarrolló un prolífico trabajo de carteles para anunciar todo tipo de espectáculos que ocurrían en la ciudad, como corridas de toros, puestas teatrales, peleas de gallos y posteriormente proyecciones de cine.
“Posada era considerado un artesano que había hecho el retrato de la clase baja, no se hablaba de que había encontrado la esencia del mexicano, eso fue algo que se construyó después de su muerte por los muralistas, por ello en la actualidad para describir lo mexicano se puede usar cualquiera de sus imágenes. Lo que en su época era la percepción del retrato de la clase baja capitalina, se fue construyendo como la identidad de lo mexicano”, dijo el también curador de exposiciones de Posada en el Museo Nacional de la Estampa de la Ciudad de México, Museo Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla y en el Museo de Arte Moderno de Bogotá.
López Casillas recordó que Posada fue un artista muy sensible con la vida urbana, que después de su muerte retrata lo que se podría llamar la definición de lo mexicano, ya que por ejemplo sus calaveras refuerzan la idea de que en México no se le tiene miedo a la muerte.
“La mayor aportación de Posada es que sí logra crear el retrato sicológico de la Ciudad de México, ya que iba a lo profundo de la sociedad y no se quedaba en lo arquitectónico como lo marcaba el canon francés. Su obra se va fuerte y logra hacer un registro de cómo era la vida en México con una visión auténtica, porque a él sí no se le ve la influencia de otros”.
El investigador explicó que si bien los muralistas lo tomaron como ejemplo del artista del pueblo, comprometido con las causas sociales, en realidad Posada era un grabador que siempre trabajó por encargo y generalmente todos sus trabajos eran reinterpretados por los editores que publicaban sus grabados, lo cual explica que incluso su trabajo tenga contradicciones políticas o ideológicas.
¿cómo reconozco
Porque utiliza calaveras o figuras descarnadas que narran
Porque muestra a la sociedad de clase baja del Distrito Federal de la época.
Por su buena factura en el trazo y dibujo.
Porque rompe con la tradición europea de la época.
Porque aparecía tanto en ediciones periódicas como en carteles publicitarios.
Porque fue la base de un discurso plástico nacionalista.





