Descarta el pedalista italiano conocer la sustancia EPO, de la cual dio positivo en el Tour de Francia
PARÍS.- El italiano Riccardo Riccò, procesado el pasado día 18 tras dar positivo en el Tour de Francia, negó a las autoridades francesas que lo interrogaron haberse dopado y aseguró que las jeringuillas que se encontraron entre su material servían para inyectarle sólo vitaminas.
Le Monde publicó hoy fragmentos de la declaración de Riccò ante los investigadores en que el ciclista del Saunier Duval explicó que lo que se inyectaba eran vitaminas, únicamente para la recuperación.
El médico de la formación era el único que le daba las inyecciones, según el relato del italiano expulsado del Tour de Francia, quien afirmó que jamás le habían incitado a utilizar productos dopantes y que no había oído hablar del EPO de última generación que se le encontró en el análisis en que dio positivo.
"No he tomado EPO. Todos los productos que tomo me los recetó bien el médico español de mi equipo del que desconozco su nombre, bien mi médico personal que está en Italia", contó Riccò.
Interrogado sobre cómo se explicaba que los análisis hubieran dado positivo, respondió que era imposible y que iba a solicitar un contra-examen de la muestra porque no tenía explicación.
El ciclista italiano también negó que hubiera intentado escabullirse al control antidopaje del 8 de julio, en contra de lo que sostiene la Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje, encargada del procedimiento de control en el Tour.
Los investigadores esperan ahora el resultado del contra-análisis y, siempre, según Le Monde, tienen previsto realizar varios interrogatorios y examinar en detalle los datos conservados en el teléfono móvil que se le requisó al ciclista.
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