Ferrari señaló al ex presidente de la FIA como responsable por la salida de varias escuderías y lo comparó con una obra literaria
LONDRES.- La escudería italiana Ferrari comparó ayer la desaparición de importantes fabricantes de vehículos de la Fórmula 1 con un misterioso asesinato escrito por la autora inglesa Agatha Christie, señalando como culpable al ex presidente de la FIA Max Mosley.
Toyota anunció el miércoles pasado su salida de la máxima categoría, menos de un año después de que su rival japonés, Honda, se retirara y sólo días desde que BMW dijo adiós en la carrera que dio fin a la temporada en Abu Dhabi.
El proveedor de neumáticos Bridgestone también confirmó que se irá a fines de 2010, mientras que hubo reportes de que la junta de Renault se reunió el miércoles para considerar el futuro de los ex campeones.
“Podría ser considerado como una parodia de Ten Little Indians, la novela de detectives de Agatha Christie (...) pero la realidad es mucho más seria. La Fórmula 1 continúa perdiendo a importantes actores”, comentó Ferrari en su página en internet, www.ferrari.com.
“La realidad es que esta gradual deserción de la F1 tiene más que ver con una guerra librada contra los principales fabricantes de autos por aquellos que administraron la Fórmula 1 los últimos años, que con el resultado de una crisis económica”, afirmó la Scuderia.
“En la obra de ficción de Christie, el culpable sólo fue descubierto cuando todos los personajes murieron, uno tras otro (...) ¿Queremos esperar que esto ocurra o queremos escribir un final distinto en el libro de la Fórmula 1?”, finalizó el comunicado.
Para 2010 se tenía contemplado tener más equipos que en la actual temporada, donde compitieron diez escuderías.
Entre las adiciones para el próximo año está la vuelta de la legendaria Lotus, en manos de inversores malayos, además del primer equipo español de F1, Campos Meta, y el estadunidense USF1.
Además, Peter Sauber podría estar muy cerca de convertir a su equipo, hasta este año llamado BMW-Sauber, en uno más de la parrilla de 2010.
Los equipos de la Fórmula Uno se enfrentaron en reiteradas ocasiones a Mosley este año, incluso amenazando con iniciar su propio campeonato debido a los planes del británico de introducir un límite presupuestario como parte de radicales medidas de recortes de gastos.
Mosley fue reemplazado por Jean Todt a finales de octubre.





