La creatividad y el ingenio de los grandes maestros permiten darle vivacidad a las aperturas. Sus laboriosas investigaciones las dan a conocer justo en el momento más importante de una batalla trascendente.
En los anales se recuerda aquella famosa línea del campeón de Estados Unidos Frank Marshall, que fabricó una idea en la Ruy López o Española y después de ocho años la empleó contra el cubano José Raúl Capablanca.
El isleño necesitó de 47 minutos para refutar la variante en la partida viva. Desde entonces la Marshall, que contiene un enorme potencial de posibilidades, sigue vigente como hace ya casi un siglo.
Viene esto a colación en función a los recientes y opacos resultados de dos grandes personalidades del ajedrez que hoy se enfrentan en Bonn, Alemania, por el Campeonato Mundial: el indio Viswanathan Anand y el ruso Vladimir Krámnik.
El mes pasado Anand finalizó en sexto y último lugar en la Final del Grand Slam de Bilbao, España, mientras que Vladimir Krámnik en el torneo de Dortmund, del 28 de junio al 6 de julio, que ganó un racimo de ocasiones, terminó en séptimo y penúltimo lugar.
Una parte de estas grises actuaciones en ajedrecistas de tanta fuerza obedece, acaso, a que no deben revelar sus estudios en cualquier torneo ni ante cualquier ajedrecista. Bajo esta atmósfera de incertidumbre y alejada de la pasión que prendían la presencia de un Robert Fischer o un Garri Kaspárov principia hoy el encuentro titular entre Anand y Krámnik. a 12 partidas.
Krámnik llega tras una serie de acuerdos profesionales más que deportivos con la Federación Internacional (FIDE). Venció a Topálov en septiembre de 2006 en Elistá y vino al Campeonato Mundial celebrado en la capital mexicana con la condición de que si perdía recibiría una oportunidad contra el campeón que como lo recuerdan fue Anand. En el convenio se estipulaba que el perdedor de Elistá no podría participar en México.
La situación refleja un criterio oscilante y poco claro que deja fuera a decenas de grandes maestros de disputar el título.
El duelo Krámnik-Anand puede resultar poco atractivo en función a la tendencia, fuerza y conocimientos del ruso para llevar las posiciones al equilibrio. El perfil coloca a Krámnik como un fuerte jugador de match y a Anand como un fuerte jugador de torneo.
En el cuerpo a cuerpo influyen más los elementos sicológicos que en la lucha de torneo. Un jugador puede adaptarse al estilo y detectar la forma de su oponente. Conoce a la perfección la panoplia de su adversario. Para el ajedrez como espectáculo sería benéfico el triunfo de Anand.
Hay millón y medio de euros en juego. El certamen se efectuará en el Palacio de Arte y Exposición de Bonn, lugar de nacimiento de Beethoven, del 14 de octubre incluso al 2 de noviembre si llegasen empatados a la decimosegunda partida.




