El ex campeón Garri Kaspárov asegura en su monumental obra Mis geniales predecesores que Mikhail Tahl, el Genio de Riga, “es el único jugador que recuerdo que no calculaba largas variantes
El ex campeón Garri Kaspárov asegura en su monumental obra Mis geniales predecesores que Mikhail Tahl, el Genio de Riga, “es el único jugador que recuerdo que no calculaba largas variantes. ¡Sencillamente las veía! Cientos de fantásticas combinaciones desfilaban continuamente por su cerebro y su imaginación no conocía límites”.
Se elige una partida de ajedrez de la misma manera que una obra de Bach, Beethoven, Mahler o de Mascagni, por ejemplo: el adagio de Cavallería rusticana, con el fin de recrearse y de disfrutar en relación con el estado de ánimo del espíritu, así se puede elegir a Andersen, Morphy, Capablanca, Fischer o Tahl, aquel genio que levantaba torbellinos de fuego combinatorio. Tahl asombró a los más notables maestros del tablero.
Fue un jugador creativo que comunicaba fantasía a sus ofensivas. Cualquier aficionado tarde o temprano regresa a Tahl como puede regresar a Capablanca, Alekhine o Fischer y disfrutarlos plenamente.
El gran maestro español Alfonso Romero Holmes se dedica desde hace tiempo a divulgar el ajedrez desde el campo editorial. Acaso uno de sus éxitos sea Fuego en el tablero de Alexei Shirov, curiosamente, al igual que Tahl, ajedrecista de Letonia.
Romero tuvo la gentileza de obsequiarnos en Bilbao durante el Grand Slam de ajedrez un libro inédito de Mijail Tahl, Magia en el tablero que es una colección de partidas inéditas del periodo, comprendido de 1949 a 1964, con los comentarios del propio Tahl.
Recordemos que esa etapa se considera la parte deportiva más importante del gran maestro letonés. Ganó en dos ocasiones el campeonato nacional más fuerte del planeta, el de la URSS.Ganó Portoroz 58, Zurich 59. Conquistó además el título de campeón mundial al derrotar al patriarca Mikhail Botvinnik y logró cuatro victorias consecutivas sobre el joven Bobby Fischer.
Los dos célebres jugadores sostuvieron 13 partidas. Tahl ganó cuatro y Fischer se desquitó ganándole las cuatro restantes. Empataron cinco juegos. Acerca de la memoria de estos prodigiosos jugadores se recuerda que en un torneo de partidas rápidas a cinco minutos con el concurso de 20 grandes maestros, sólo ellos dos, fueron capaces de reproducir jugada a jugada todas y cada una de las partidas del certamen.
Mikhail Tahl ganó el XXIV Campeonato de la URSS de 1957 que se celebró en Moscú y el de 58 en Riga. Se impuso a jugadores de la talla de David Bronstein, Paul Keres, Boris Spassky, Tolush, Ratmir Kholmov otro talento de la combinación, Petrosian, Bolevlavsky, Taimanov, Furman, Nezhmetdinov otro genio del ajedrez de ataque.
La obra de Tahl podría darse a conocer en noviembre próximo y sin duda alguna se le puede augurar el éxito. El letonés es uno de los inmortales del ajedrez.


