Buscar a un Autor

  •  De:  
     Para:  
     Email Amigo:
    CERRAR x

Barak Obama: el nuevo favorito

Benito Nacif
07-Ene-2008



Si le gusta la política competitiva, donde nada está dicho, ponga atención a la contienda por la presidencia en EU. Después de meses de debates entre los aspirantes, tanto demócratas como republicanos, el jueves pasado fue el primero de los procesos internos: el caucus de Iowa. Este estado tiene un sistema peculiar para escoger a los delegados a las convenciones nacionales en las que se determinará quién será el candidato presidencial de cada partido.

A diferencia de las primarias que se practican en otros partes, el sistema de caucus funciona a partir de asambleas con decenas o centenas de activistas demócratas o republicanos que se reúnen en escuelas, iglesias o salones. No hay voto secreto. La gente literalmente vota con los pies al asistir a estas pequeñas asambleas y formar “grupos de preferencia” a favor de algún aspirante.

Sobra decir que el sistema de caucus ha sido objeto de duras críticas. Fue diseñado como un juego de iniciados para atraer a activistas de partido, donadores de campaña y adictos a la política, a los cuales les da un peso desproporcionado en el proceso interno. El sistema castiga a la gente que no puede pasar horas en asambleas. También origina bajas tasas de participación: aproximadamente, 6% de los votantes registrados en Iowa.

El caucus de la semana pasada generó un verdadero terremoto cuyas ondas de choque aún están sacudiendo a la política de EU. El resultado más sorprendente fue la derrota de la senadora Hillary Clinton, esposa del ex presidente Bill Clinton y favorita para quedarse con la candidatura presidencial del Partido Demócrata. Hasta hace poco tiempo, el triunfo de Hillary se consideraba inevitable. La senadora por Nueva York llevaba una enorme ventaja sobre sus adversarios tanto en dinero recaudado para su campaña como en apoyos de la base del partido. Sin embargo, en Iowa quedó relegada a un humillante tercer lugar.

La segunda sorpresa importante fue el triunfo de Barak Obama, senador por Illinois. Es un político joven y carismático que, a pesar de su inexperiencia (sólo ha sido senador tres años), ha logrado despertar un enorme entusiasmo entre los simpatizantes demócratas. Su ascenso en la política de EU constituye un claro rompimiento con el pasado. Es el único senador negro y podría ser en el primer presidente de ese color en ese país.

Sin embargo, sería un error identificar a Obama como un representante de la comunidad afroamericana. De hecho, su gran atractivo es que transciende las fronteras de la política racial de EU. De otra forma, sería imposible explicar su triunfo en un estado predominantemente blanco como Iowa. Tras su triunfo de la semana pasada, Obama está a un paso de quedarse con la candidatura presidencial del Partido Demócrata. En Iowa no sólo consiguió dejar atrás a Hillary Clinton, sino también a Howard Dean, quien llevaba cuatro años haciendo campaña en ese estado. Todo el mundo anticipa que Dean se saldrá de la contienda rápidamente. Con ello, el voto antiHillary se pasará del lado de Obama.

El siguiente paso son las elecciones primarias en New Hampshire, dentro de un par de días. Si gana, Obama se convertirá en el favorito absoluto. En los últimos 36 años, quien ha ganado Iowa y New Hampshire ya sea demócrata o republicano ha conseguido la candidatura de su partido. Por ello, Hillary está obligada a prevalecer ahí si quiere mantenerse en la contienda. Incluso, si lo lograra (las encuestas dan un empate), su camino a la nominación demócrata será muy cuesta arriba.

En la contienda por la candidatura presidencial del Partido Republicano también hubo sorpresas. En este caso, el favorito era el ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney, quien había gastado una fortuna con el propósito de asegurar un triunfo en Iowa que lo despegara de los otros contendientes. Mas, para sorpresa de todo el mundo, quedó en segundo lugar. El triunfador fue Mike Huckabee, por una contundente diferencia de nueve puntos porcentuales.

Es un ministro evangelista ex gobernador de Arkansas, de los últimos en entrar a una contienda republicana ya bastante poblada por otros aspirantes. Su hazaña en Iowa fue derrotar a un candidato que había gastado 20 veces más en la campaña. Lo consiguió con una plataforma religiosa atractiva para el conservadurismo social dominante en Iowa, pero también con una buena dosis de populismo económico que lo aleja de otras corrientes dentro del Partido Republicano.

Nada es igual después de Iowa. Aunque se refuerza la predicción de una victoria demócrata en 2008, hay un nuevo favorito. Obama es el candidato con mejores posibilidades de convertirse en el próximo presidente de EU.

benitonacif@gmail.com

Benito Nacif

ENVÍA TUS COMENTARIOS

Envíanos tus opiniones y si quieres contar con todas las funcionalidades de comentarios como responder a los participantes, necesitas accesar tu cuenta en el LOGIN

Si eres NUEVO USUARIO, da click aquí para Registrarte.

Te recordamos que es GRATIS y tendrás acceso a todo el sitio del nuevo EXonline, entre otros beneficios.

Nombre:
Comentarios:
Filtrar
Loading...