- El mundo es un pañuelo 18-Nov-2009 Los comisionados, de nuevo 11-Nov-2009 Relevo y plagio en la UAM 04-Nov-2009 El juicio de la Corte 28-Oct-2009 Dinero y poder 21-Oct-2009 Declaración de Veracruz 07-Oct-2009 Investigación educativa y reclamo 30-Sep-2009 Centralismo y desconfianza 23-Sep-2009 Colef: 25 años 16-Sep-2009
Y el SNTE, ¿cuándo?
Carlos Ornelas
14-Oct-2009
Ya circulan los artículos que analizan el acto del Presidente, la mayoría favorables. Nos hablan de una promesa cumplida, de la valentía del mandatario, del ejercicio en necesidad, de la preparación de la opinión pública y hasta del buen momento que el mandatario eligió para evitar enfrentamientos.
Casi todas las decisiones tenían que tomarse pidiéndole permiso a la representación sindical, lo cual hacía que esas decisiones, más que obedecer a tus necesidades o a las necesidades y problemas de los ciudadanos, obedecieran, en muchas ocasiones, a las preocupaciones e intereses del sindicato.
Felipe Calderón
“Si rasuran al vecino pon tu barba a remojar”, “o todos hijos o todos entenados”, rezan refranes populares. Muchos aplaudieron la liquidación de Luz y Fuerza del Centro, una empresa pública en bancarrota desde hace años, que ofrece pésimos servicios a los usuarios y que le cuesta al país millonadas cada año. El gobierno y otros actores le echaron la culpa al Sindicato Mexicano de Electricistas y a sus líderes. No les falta razón. La pregunta es cuándo les toca a los de petroleros y de maestros.
Si el diagnóstico del presidente Calderón es correcto —y hay muchas razones para pensar que sí lo es—, entonces cabe exigirle que actúe en consecuencia y proceda a desmantelar otras redes corporativas que sangran al país. De esa manera callará a las voces que aseguran que la liquidación de Luz y Fuerza es por venganza política, dado que el SME es un aliado del PRD.
Ya circulan los artículos que analizan el acto del Presidente, la mayoría favorables. Nos hablan de una promesa cumplida, de la valentía del mandatario, del ejercicio en necesidad, de la preparación de la opinión pública y hasta del buen momento que el mandatario eligió para evitar enfrentamientos (todo mundo estaba en la euforia del futbol). Incluso, se dispensa que se hagan liquidaciones onerosas a los electricistas para evitar más conflictos.
Empero, nada más los segmentos radicales, como la Sección 22 del SNTE, en Oaxaca, acusaron recibo de la estratagema política del Ejecutivo federal, mas parece que en el resto del sindicalismo nadie puso sus barbas a remojar. Tal vez guarden un silencio cauteloso. Por lo pronto la batida contra el SME causó calambres a varios actores políticos. Tratan de medir hasta dónde llegará el Presidente. Yo también.
Tomé la cita del presidente Calderón que me sirve de epígrafe de la nota de Ivonne Melgar (Excélsior, 12 de octubre). Con las mismísimas palabras presidenciales se puede calificar la relación entre la Secretaría de Educación Pública (y las autoridades del ramo en los estados) con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
Todas las decisiones de la SEP relativas a la educación básica se toman pidiéndole permiso a la representación sindical en la Comisión Rectora y 22 mesas de trabajo (que pocos saben si funcionan o no). Eso hace que esas decisiones, más que obedecer a las necesidades y problemas de los ciudadanos, de los estudiantes, de los docentes y del país, respondan, en todas las ocasiones, a las preocupaciones e intereses del sindicato. Cierto, eso no es nuevo, pero tras la firma de la Alianza por la Calidad de la Educación, el gobierno del presidente Calderón institucionalizó como virtud lo que en Luz y Fuerza del Centro era pecado.
Al igual que pasaba con LyFC, hay descontento por el mal servicio, la baja calidad de la educación y la extracción de renta que practican los dirigentes sindicales. Desde que el gobierno federal firmó la ACE, el Presidente ha recibido demandas de otros grupos de maestros, organizaciones civiles, intelectuales, periodistas e investigadores de la educación para que se retracte; no obstante, él ha sido insensible a sus reclamos.
Bienvenidos los ataques contra el corporativismo, vamos a ahorrar miles de millones de pesos y acaso tengamos un mejor servicio de electricidad en el futuro. Pero también la nación se merece una educación de calidad, que llegue a todos los rincones y segmentos sociales, un sistema educativo gobernado con eficacia por autoridades legítimas. Y eso no se logra por las trabas que pone el SNTE.
Hoy apuesto contra mi intuición melancólica. Hago votos porque el presidente Calderón se decida a inmolar los intereses del SNTE y de Elba Esther Gordillo. Espero que pronto la SEP deje de pedirle permiso al sindicato y a su lideresa. Todavía es tiempo de cambiar la historia.
Retazos
Mi amigo, el maestro, me dice que Martín Esparza equivocó el camino. Él debería haberle propuesto al presidente Calderón una alianza por la calidad de la electricidad.
Envíanos tus opiniones y si quieres contar con todas las funcionalidades de comentarios como responder a tus los participantes, necesitas accesar tu cuenta en el LOGIN
Si eres NUEVO USUARIO, da click aquí para Registrarte.
Te recordamos que es GRATIS y tendrás acceso a todo el sitio del nuevo EXonline, entre otros beneficios.


