Buscar a un Autor

  •  De:  
     Para:  
     Email Amigo:
    CERRAR x

Diagnóstico y tratamiento

Rafael Álvarez Cordero
10-Sep-2009
El paciente ha estado mal desde hace mucho tiempo, una vida mal vivida.



Ahí está, envuelto en su blanquísima bata, con los ojos atentos a cada respiración de su paciente. A su alrededor, sus ayudantes y enfermeras aguardan y están pendientes de cada movimiento porque, de su diagnóstico y tratamiento, dependerá la vida del individuo que, con los ojos hundidos, espera las palabras del galeno.

El paciente ha estado mal desde hace mucho tiempo, una vida mal vivida, la alimentación deficiente y la falta de ejercicio han ido minando su salud. Cuando comenzó a sentirse mal, algunos amigos le aconsejaron y sugirieron remedios, pócimas, brebajes, sin resultados. El médico que lo atendió hace seis años parecía bueno, pero no hizo nada para remediar sus males. Hablaba, prometía, ensayó algunas curas, pero el enfermo siguió igual.

Y ahora, después de dos años de tratamiento, ahí está el galeno tratando de decidir lo que podrá salvar a su paciente.

—¿Ha recibido los antibióticos que prescribí?, ¿hicieron ya la extracción de sangre como estaba ordenada?

—Sí, doctor, pero no han dado resultado, las fiebres siguen, ha perdido peso, está más anémico y no hay signos de recuperación.

—Pues doblen la dosis de antibióticos y háganle otra sangría.

—Pero… —se atreve a decir uno de los médicos que lo acompañan— ¿de qué servirá una dosis mayor si la actual no ha dado resultados?, ¿no estará más débil con más sangrías?

—Hagan lo que ordeno y veremos qué ocurre —espeta el maestro, y se retira sin decir más.

Si no hay diagnóstico, o el diagnóstico está equivocado, seguramente habrá malos resultados, y si se repite o aumenta el tratamiento que no ha funcionado, ya sabemos qué va a ocurrir.

He pensado esto al escuchar lo que el presidente Calderón ha hecho desde el principio de este mes. De inicio, su presentación de diez puntos para resolver los problemas de México resulta un rosario de buenas intenciones, que muestran que Felipe Calderón se dio cuenta de que lo hecho en estos tres años no ha dado resultado pero, una vez más, al reconocerlo, no dejó de elogiar lo que se ha hecho, como si fuera realmente valioso. Ignora que la realidad es más terca que sus discursos.

Y ahora, con un diagnóstico equivocado, cuando estamos en plena recesión, cuando se han perdido fuentes de empleo, cuando los empresarios están cerrando sus negocios por incosteables, cuando no se pueden pagar los impuestos, ¡receta más de lo mismo, más impuestos, más restricciones y medidas recesionistas contra la recesión!

México no está para estos ensayos económicos, el Presidente se debe situar en la realidad de un país que no avanza. Si quisiéramos ser optimistas diríamos que reducir un poco el gasto gubernamental es una buena señal y que algunos de los discursos de los nuevos legisladores permiten avizorar menos oposición en esta Legislatura pero, si no se tocan las fuentes de dispendios: los sindicatos de Pemex, la CFE, el SNTE, etcétera, si no se acaban las canonjías de funcionarios, legisladores, magistrados, miembros del IFE, y todos los demás y, si no se hacen los cambios estructurales que urgen al país, lo que se haga no servirá para nada.

Con la receta Calderón/Carstens, quienes pagamos impuestos pagaremos más; quienes no lo hacen, como millones de ambulantes, seguirán sin hacerlo; quienes tripulan y se benefician de nuestros impuestos, seguirán yendo a restaurantes de lujo y haciendo viajes innecesarios.

“Médico, cambia tu medicina”, tu diagnóstico está equivocado, tu tratamiento también.

raalvare2009@hotmail.com

 

ENVÍA TUS COMENTARIOS

Envíanos tus opiniones y si quieres contar con todas las funcionalidades de comentarios como responder a tus los participantes, necesitas accesar tu cuenta en el LOGIN

Si eres NUEVO USUARIO, da click aquí para Registrarte.

Te recordamos que es GRATIS y tendrás acceso a todo el sitio del nuevo EXonline, entre otros beneficios.

Nombre:
Comentarios:
Filtrar
Loading...