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Petróleo y campo
José Rubinstein
31-Jul-2009
Duda existencial: ¿las cosas nos salen mal o hacemos mal las cosas?
Petróleo y campo, benditos recursos naturales, usual sinónimo de estabilidad económica y autosuficiencia alimentaria.
Duda existencial: ¿las cosas nos salen mal o hacemos mal las cosas? Tras tortuosa, prolongada y lastimosa eliminatoria, finalmente se decidió que la Refinería Bicentenario —no vaya a ser tricentenario—, obra del sexenio, se construya en Hidalgo.
Posterior al visto bueno, el escrupuloso comité técnico respectivo concedió a las autoridades hidalguenses un periodo de 100 días para conseguir los terrenos sobre los cuales habrá de erguirse la monumental obra.
Frente a una inversión de nueve mil millones de dólares, pareciera ser una minucia constatar antes la propiedad sobre la superficie física requerida o al menos el aseguramiento y el precio pactado sobre los predios comprometidos.
Es entonces cuando los estrategas financieros de Hidalgo, con reloj en contra, procedieron a la búsqueda de 700 hectáreas y llegaron a ofrecer hasta un millón 200 mil pesos por cada una. Imprevistos surgidos sobre la marcha convencieron de la viabilidad de optar por predios de Atitalaquia y no de Tula, pero aún así el tiempo se vino encima e Hidalgo incumplió.
Garantizar la superficie debiera haber sido requisito sine qua non para adjudicar la refinería, con el añadido que 100 días para ejecutar los trámites de donación ante el Registro Agrario Nacional no bastan, independientemente del esfuerzo de Hidalgo en apresurar la adjudicación de tierras con la considerable inversión respectiva.
No obstante, el director de Pemex anunció que, a partir del día 101, se iniciaba la segunda etapa, con Hidalgo y Guanajuato en la contienda, sin plazos fatales, a fin de que quien primero garantice la posesión de los terrenos requeridos se convierta en la sede definitiva.
En esta injusta justa, Hidalgo llevaba tituladas al menos 554 hectáreas y, Guanajuato, 492 hectáreas. Probablemente Hidalgo alcance primero la meta, ¿pero acaso a Guanajuato le sobran recursos para entrar en una puja de este calibre? Igualmente se aplica la pregunta si el derrotado es Hidalgo.
Además, ¿al actual ánimo político le hace falta la especulación sobre preferencias hacia un estado panista u otro priista? El tiempo de construcción de la refinería habrá de superar el del presente gobierno y, viéndolo fríamente, ante la irrefrenable disminución del hidrocarburo, ¿extraeremos a futuro suficiente para la capacidad instalada de refinación? Gran paradoja.
Sobraba petróleo y faltaban refinerías. Ojalá no ocurra lo contrario. La situación financiera de Pemex es por demás preocupante, la deuda total de la empresa está por alcanzar 100 mil millones de dólares.
Tres de las cuatro filiales de la paraestatal arrojaron alarmantes resultados negativos durante el primer semestre de 2009 y se ubicó la pérdida neta en 25 mil 800 millones de pesos, un desplome del rendimiento neto de 93 por ciento.
La realidad no circunscribe la aflicción hacia nuestro petróleo. Procampo, donde hoy impera la insistencia en actualizar cuotas, desde 1994 y hasta 2008, repartió 171 mil millones de pesos entre 2.7 millones de campesino: 20% de beneficiados obtuvieron 176 mil 500 pesos promedio por ciclo agrícola, frente a 80% que en promedio recibió 10 mil 600 pesos y, 23% de beneficiados, en su mayoría agroexportadores norteños, poseen 67.5% de superficie total.
Procampo ha sido usado primordialmente para generar medios de control y negociación política con productores y organizaciones campesinas.
Los subsidios se convirtieron en ingresos fijos, derechos adquiridos imposibles de erradicar. Además, se carece de controles administrativos y de rendición de cuentas, por lo que en el padrón bien podrían estar narcos, políticos y funcionarios públicos, sin saber ni cuántos predios existen por productor ni el destino ni el total del subsidio.
Procampo funciona en gran medida como contenedor social. Ahora que nuestra economía ha caído 11.1% en términos anuales, persiste la interrogante: ¿qué ocurrió con la estabilidad económica y la autosuficiencia alimentaria que significaban petróleo y campo?
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