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26-Oct-2009
Consejería
Pedro Alonso
La balanza comercial nos pinta de cuerpo entero
El viernes pasado se publicaron los datos de la Balanza Comercial de México, en su versión “oportuna”, cosa que se agradece. Lo digo porque no es fácil tener los resultados del comercio exterior tres semanas después de la fecha de cierre del mes anterior.
Lo pongo de esta manera porque pienso que una de nuestras áreas exitosas es justamente la del manejo de la información. Aclaro que no tengo nada que ver con el INEGI, ni con quien le preside (nunca le he visto en vivo y a todo color, ni me hace falta). Me basta con que la información fluya bien, sea creíble y resista análisis.
Y los datos de septiembre nos pintan de cuerpo entero y explican, por lo mismo, nuestras debilidades operativas, empezando por lo del tema fiscal.
Lo expreso de esta forma porque, si no se puede tener un buen resultado operativo, tratar de resolver los temas financieros es una cuestión secundaria. Suponga que usted tiene una empresa a la que, según su opinión, lo que la hace inoperable es la carga financiera, el pasivo que tiene con los bancos y el mercado financiero y que no le permiten respirar. La cosa es que hay un contrato legal o varios que le fuerzan a cumplir con ciertas obligaciones de manera regular y los resultados que obtiene no se lo permiten, y sus acreedores le presionan y amenazan con proceder jurídicamente, lo que implica que, llegado el caso, usted puede perder su empresa. Cosa terrible.
Los malditos acreedores no entienden que usted se esfuerza por hacer bien las cosas, cumplir con todos (mercado, acreedores, fisco, proveedores, empleados, familia, etcétera) y usted ya no sabe qué hacer.
Entonces contrata a un asesor para que le ayude a reestructurar su deuda con los bancos y el tipo, que se ve hábil y tiene prestigio de buen negociador, le dice que sí, que cómo no. Fija sus honorarios —no menores, por cierto— y le pide toda la información sobre el tema y más para empezar a trabajar. Y el tipo se topa con que, de entrada, su empresa tiene pérdida en la operación. Y entonces le dice que poco se puede hacer con los bancos si usted no puede operar su empresa de manera eficiente, antes de los temas financieros. Valga decir que el resultado operativo no considera los gastos financieros. Estos se computan después. Y eso es en parte lo que nos ocurre a nivel de economía.
En resumen, a partir de los datos del comercio exterior mexicano en los primeros nueve meses del año que corre, considerando que el comercio exterior (exportaciones más importaciones) supera como dato agregado a 50% de nuestro Producto Interno Bruto y tiende a acercarse a 60%, lo que no está ni bien ni mal, salvo porque nuestras exportaciones totales en el periodo considerado cayeron 29% y las importaciones 30%, lo que habla en conjunto del bajo ritmo de actividad económica.
Dentro del total de la exportación, las petroleras caen 51% (no es sorpresivo) y las manufactureras 24%, lo que habla de nuestra dependencia del petróleo. Y el dato del saldo, en dólares, resulta en que nuestro déficit comercial a septiembre es de cuatro mil 300 millones de dólares, pero si no se considera al petróleo, el saldo es de un déficit de 25 mil 500 millones de dólares, lo que confirma la apreciación que hice líneas sobre nuestra dependencia petrolera.
Lo anterior es lo que me hace decir que no es un problema de financiamiento el que tenemos en nuestra economía, sino que es un tema de operación, cosa que se resuelve con cambios estructurales en la empresa. En este caso, en la empresa que se llama México.
No es cuestión de acomodar números o de elevar en el presupuesto el precio del petróleo, independientemente de lo que el mercado decida que el crudo vale. Es una cuestión de operatividad y esto es algo que nos compete a todos.
No es un tema de culpas, sino de responsabilidades. Y eso es en lo que tenemos que esforzarnos. La responsabilidad que a cada uno toca para que este país sea como queremos. Ni más ni menos. Por último, felicidades a la UNAM, mi escuela, por el Premio Asturias que recibió. ¡¡¡GOYA, GOYA; UNIVERSIDAD!!! Suerte.
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