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28-Ago-2008
Horizontes imaginarios
Luz Emilia Aguilar
Teatro e identidad
David Henry Hwang
Yellow Face
El autor de M. Butterfly, quien ha sido un acérrimo crítico de la visión folklórica, estereotipada, las impostaciones de las culturas centrales sobre las periféricas, nos invita a reflexionar sobre las paradojas, las complejas polivalencias de la multiculturalidad, la condición de las minorías en EU. Toma pasajes de su propia vida, citas a publicaciones periódicas, entre otras el New York Times y las teje con ficción en el sucederse de vertiginosas y breves escenas, armadas con diálogos y narraciones. El objeto de estudio es él mismo en el entorno de la comunidad china norteamericana y la teatral en Nueva York durante los noventa.
Para Hwang, los seres humanos construimos máscaras para encarar el mundo. M. Gee, el personaje ficticio al que da existencia en Yellow Face, quien luego de representar a un euroasiático en una obra del propio Hwang, encuentra en las causas chino norteamericanas la posibilidad de integrarse a un grupo que le da identidad, noción de pertenencia, sentido a su vida. Su mezcla racial es tan amplia e indeterminada que pareciera confinarlo a un vacío. A fuerza de ser todo acaso se vuelve nada, nadie. Y a diferencia de los compañeros de lucha, los auténticos norteamericanos de origen chino a los que se suma en la obra, quienes no escogieron esa identidad que les ha traído adversidades, él decide la configuración racial y cultural que más le acomoda, con la curiosa naturalidad con la que ciertos solitarios libres de adicción al alcohol deciden asistir con regularidad a un grupo de alcohólicos anónimos que los escucha y acepta. A lo largo de dos actos esta breve obra pasa de la reflexión sobre los límites de la identidad racial, la cultural y el juego de máscaras, al hostigamiento contra los chino norteamericanos en el contexto de controversias electorales y sonados casos de persecución, como la que sufriera el físico chino Wen Ho Lee, radicado en EU, despedido en 1999 de su trabajo y acusado de espionaje con cinco decenas de cargos en su contra.
Es gracias al Drama Fest, en su edición de este año, pequeño y admirable festival que se mantiene vigente por la tenacidad de su directora Aurora Cano, que podemos acercarnos a este exponente de la dramaturgia norteamericana contemporánea.
La versión escénica de Richard Viqueira de Yellow Face mantiene un dinámico sentido del ritmo, desgano para ahondar en profundidades temáticas y una condimentada y al tiempo superficial dirección de actores. En complicidad con la escenógrafa Morgana Ludlow configura un espacio poblado de pelotas blancas de gimnasio, que le permiten mantener al reparto completo en escena durante el primer y segundo acto, en un fluido de acciones y tareas eficientes. El espacio lleva el sello neutro de cualquier sección de pilates de un gimnasio de lujo.
Los personajes están dibujados por el dramaturgo a partir de chispeantes apariciones. El director concentra su labor en la espectacularidad. El texto goza de sustancia suficiente para mantenerse polivalente y sustancioso por sí mismo. En el papel de David Henry Hwang, Ricardo Esquerra, talentoso actor con larga trayectoria en espectáculos de improvisación, se mantiene ágil, convincente. La actriz japonesa Irene Akiko pasa plena de gracia e inventiva por los distintos papeles que interpreta. Versátil es el trabajo de Marisol Castillo, actriz originaria de Colombia y radicada en México. José Sefami, entre otros en el rol del padre de Hwang, seduce con su simpatía. Miguel Conde, Llever Aíza y Ernesto Álvarez cumplen con la jocosidad de sus personajes.
En esta edición del Drama Fest, del 5 de agosto al 6 de septiembre, dedicado al tema de la identidad, además de Yellow Face participa Desaire de los elevadores, de Alberto Villareal, egresado de Filosofía y Letras de la UNAM, dirigida por Tea Alagic, neoyorquina de origen croata y Teatro para dos, puesta en escena de Lydia Margules, que compendia “escenas a escoger” de David Olguín, Edward Albee y David Mamet. El estado de la República invitado es Jalisco y se incluyen además lecturas dramatizadas y talleres.
Yellow Face tiene esta noche su última función en el teatro El Granero.
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