Molinar no reacciona
David Páramo
Humberto Treviño, Gilberto López Meyer, Héctor Alvares Week, Gerardo Sánchez Henkel, así como un pléyade de directores generales de la SCT se han convertido en una parte fundamental del grave problema de la aviación.
Evidentemente, la crisis de la aviación ha venido creciendo por la caída de la economía mundial, el aumento en los precios de los combustibles, la burbuja devaluatoria y, de remate, la influenza, así como una representación sindical que no funciona porque no alcanza a comprender la gravedad de la situación y el cambio radical en las condiciones del mercado.
No sólo fueron las decisiones discrecionales que trató de imponer Luis Téllez a favor de sus amigos, ni las fuertes grillas que marcaron la gestión de Manuel Rodríguez Arregui o la salida de Gonzalo Martínez Pous de la SCT.
Los dos primeros son, sin duda, parte fundamental del agravamiento de la situación. Hay evidencias claras de que el ahora presidente de la BMV autorizó medidas que pretendían beneficiar abiertamente a Mexicana. No debe olvidarse la relación profesional que han mantenido Téllez con Gastón Azcárraga.
Tras el nuevo incidente con un avión de Aviacsa al que “se le poncharon las llantas porque el piloto tuvo que hacer un frenado especial, ya que la pista estaba mojada” (esa fue la explicación oficial de la línea aérea que preside Eduardo Morales) nuevamente quedó claro que los técnicos de la DGAC tenían razón en cuanto a que esta empresa tiene graves problemas de mantenimiento y que si sigue volando es porque los abogados de Aviacsa son mucho mejores que los de la SCT.
Aquí es necesario tener claro que faltó talento jurídico para demostrar los argumentos de la autoridad y que, además, hubo descoordinación grave entre Treviño, que se fue de viaje supuestamente a promover inversiones cuando más bien parece que trató de evadir su responsabilidad.
Llama la atención que la autoridad quiera cuestionar el fallo diciendo que lo emitió un juez de Ciudad Valles. Muy mal hacen los de abogados de la SCT al cuestionar al Poder Judicial sólo por su ubicación y no por sus graves errores.
Sánchez Henkel resume todo diciendo algo así como que “a toda capillita le llega su fiestecita”. Esa actitud sólo muestra un bajo grado de compromiso y responsabilidad por parte del abogado de la SCT. Si Sánchez Henkel corrió a cuatro funcionarios por “actuaciones irregulares” en un caso que, por cierto, fue ganado por la autoridad, pues habría que preguntar por qué bajo ese mismo principio Juan Molinar no ha corrido a su abogado, ya que va perdiendo un juicio en contra de una línea aérea que evidentemente tiene graves problemas de operación. Más allá, que la autoridad de EU sí les impidió entrar a su país.
Bueno, dicen que cuando terminen las vacaciones le revocarán la suspensión en el juicio de amparo a Aviacsa. Ojalá que Molinar y a quienes sigue tolerando no tengan que cargar con una tragedia aeronáutica.
Ha llegado el momento en el que el director de la SCT tome acciones, pues los problemas siguen acumulándose sin que haya ninguna reacción de un hombre que puede ser rebasado por los problemas.
RENOMBRADOS
Las empresas calificadoras de valores siguen demostrando que, en el mejor de los casos, sólo son procíclicas. Hace unos días Moody´s decidió colocar la calificación de HSBC México en revisión por el aumento en la cartera vencida; un mes antes lo habían hecho con Bancomer y Santander.
Aquí es necesario aclarar las cosas. En primer término, el sector bancario venía de una muy fuerte competencia por la participación del mercado en la cual hubo bancos y operadores de tarjetas como Spira que generaron prácticas un tanto indebidas, pero que en ningún momento pusieron o han puesto en peligro al sector financiero.
Vamos, ni Hacienda ni la Comisión Nacional Bancaria y de Valores han encendido ninguna alarma a pesar de que sí se ha dado un repunte en la cartera vencida de la banca, ya que los bancos han tomado las medidas correctas.
En el caso de la institución que encabeza Luis Peña se han tomado a tiempo las medidas adecuadas para evitar problemas de cartera. Para las pymes tienen el programa PorPYME y para los usuarios de tarjeta de crédito tienen el programa Plan Solución, el cual no sólo saca de problemas a los acreditados sino que evita que caigan en ellos.
Las calificadoras de valores cada vez tienen menor calidad moral, ya que hoy parecería que sólo se dedican a confirmar la opinión generalizada de la sociedad, ni siquiera el mercado, y cobran por hacerlo.
Ayer fue un día muy activo para el Sindicato Mexicano de Electricistas, no por la pésima calidad del servicio que presta y que genera gravísimos problemas para la sociedad. Un gran contingente del SME estuvo en Zimapán y, unidos con El Barzón, amedrentaron a quienes fueron a votar en contra de Chema Lozano. También tuvieron oportunidad de insultar y provocar a los miembros de la Policía Federal Preventiva.
Como recordará el Trife canceló las elecciones en ese municipio porque el candidato del PRD había recibido ayuda indebida ilegal de miembros de la Iglesia católica. Lozano, quien tiene un fuerte apoyo de AMLO, quiere ser presidente municipal para cerrar el confinamiento de desechos peligrosos de Befesa como venganza porque no cedieron a sus actos de corrupción y para mantener el monopolio de RIMSA. Este hombre es propietario de la empresa Gigantes Ecológicos de Tula sobre la que penden acusaciones penales por delitos ecológicos.
Prácticamente diario coincidía con Alfredo Harp Calderoni en el gimnasio, compartíamos al mismo entrenador.
Para mí fue una bendición conocer a una excelente persona, gran deportista y un responsable empresario quien ya dejaba ver su mano en Sport City, recién comprado por su familia. Productor de películas exitosas como Volverte a ver. Gran fanático no sólo de los Diablos Rojos sino del Cruz Azul. Mi familia y yo sabemos que Alfredo está viendo el rosto de Jesús porque tuvo una vida de siembra. Mandamos un abrazo a su familia.