Andrés Calamaro, hasta pronto Salmón
Salvador Franco Reyes
Andrés Calamaro se despidió de México como los grandes: dejando el alma sobre el escenario y ofreciendo lo mejor de su música, su talento y de su peculiar personalidad, en el que quizá fue el concierto más intimista de la gira que realizó por nuestro país, pues el recital congregó a mil 500 personas que tuvieron el lujo de disfrutarlo la noche del miércoles en el Auditorio Plaza Condesa.
Desde el lobby del recinto, donde se reproducía música de Soda Stereo o Los Fabulosos Cadillacs, se presagiaba una noche con profundo sabor argentino, con tangos incluidos, pero con su toque muy mexicano, país que puso el ambiente –y el tequila Herradura– para que El Salmón brindara sobre el escenario.
La noche comenzó con cánticos dignos de una final de futbol Boca-River, donde el delantero que marcaba el gol del triunfo en último minuto del partido llevaba el nombre de Calamaro en el dorsal de la playera. Y es que desde antes de salir, el público ya se había entregado al fundador de Los Rodríguez, quien los complació durante dos horas y media con lo mejor de su repertorio.
La parte de adelante, Carnaval de Brasil, Mi gin tonic, Donde manda marinero y Media Verónica, fueron los primeros temas que se escucharon y que fueron coreados por los espectadores que abarrotaron el lugar.
Calamaro, vestido de negro, con gafas oscuras y cabello esponjado, siguió la velada con Elvis está vivo, en la que realizó un breve, pero creativo homenaje al fallecido Michael Jackson, pues en todas aquellas estrofas donde debería aparecer el nombre del Rey del Rock, se escuchó el nombre del Rey del Pop.
La canción tiene todavía otro nivel de lectura, pues habla de las leyendas creadas alrededor de Elvis –como el hecho de que no está muerto sino congelado– que encajan con la ida de Jackson, casado en su momento con la hija de Elvis.
Otros cortes fueron Todo lo demás, El día de la mujer mundial, Los aviones, los tangos Copa rota y Los mareados, Estadio Azteca, El Salmón, A los ojos y Días distintos, que enloquecieron a una audiencia que no se cansó de aplaudir, de gritar y de cantar al ritmo marcado por el argentino.
Sobre el entarimado, Andrés –como lo llaman sus fans– se hizo acompañar por tres guitarristas y un bajista, quienes siempre estuvieron alineados con el cantante como si se tratara de un grupo cuyos cinco integrantes tuvieran los mismos derechos y el mismo talento. Una democracia musical vestida de negro.
El tema Alta suciedad fue dedicado a los invitados VIP, quienes desde la parte más elevada y alejada del Plaza Condesa y sin sentir la vibración real del concierto, observaban a Calamaro más lejos de lo que lo hacían quienes pagaron una entrada general. Y es que el antiguo cine, convertido ahora en foro, ofrece una acústica poderosa y un ángulo de visión envidiable, pues aun cuando decides ir a los sanitarios, tienes al artista a menos de 30 metros de distancia.
La voz rasposa, casi sabinesca, de Calamaro entregó lo mejor hacia la parte final del recital, con Crimen perfecto, Paloma, Canal 69, La Flaca –un himno entre los feligreses del cantante– y Sin documentos, con lo que selló el recital.
Calamaro dijo adiós todavía sorprendido por confirmar una vez más que tiene miles de seguidores mexicanos, quienes fieles a su religión musical, lo acompañaron el año pasado en el Auditorio Nacional, y este 2009 en el Vive Latino, el interior del país y el Plaza Condesa.
El cantante argentino demandará a reconocido hotel del estado de Puebla –donde ofreció un concierto– por el robo de una computadora, un iPod, ropa y dinero del cuarto en el que se hospedó el pasado miércoles.
Andrés Calamaro reconoció que perdió la paciencia al ver que faltaban cosas de su habitación y que rompió algunos objetos del hotel, algunos de gran valor, debido a que la gerencia no se hacía responsable por los objetos que faltaban.
Calamaro, quien comentó el asunto en su blog, dijo que buscará ayuda profesional para manejar su ira. “Ahora voy a tratar este asunto (ira) con mi siquiatra. Lo tenía bastante controlado”, destacó. (AP)
AndrÉs Calamaro 2008-2009
Duración del show:
Canciones: 29.
Músicos: Siete.
Lugar: Foro Plaza Condesa.
Asistentes: Mil 500 personas.