Outsourcing ¿es bueno?
Por Héctor Rendón
Un tema que debemos seguir de cerca es el laboral, porque, ante esta crisis financiera, las empresas adoptan esquemas flexibles que les impliquen ahorros inmediatos.
Una salida es la terciarización, que no es otra cosa que subcontratar servicios y recursos a través de un tercero y por medio de un contrato legal, que permite a las empresas aumentar su productividad y concentrarse en procesos esenciales del negocio.
Platiqué con Marco Martínez, director general de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), y fue claro respecto a que las grandes economías nos llevan tres pasos adelante, pero que, en México, se puede alcanzar un nivel importante una vez que los propios negocios sepan de las ventajas.
También es cierto que, en esta crisis global, hay recorte de gasto y el empleo es de los perjudicados, por eso, este sector tiene una caída de 10 por ciento este año.
Dice Martínez que la situación de este sector en el país es compleja, porque pocas empresas (de un universos de 600) cumplen con requisitos de registró fiscal o ante el IMSS o Infonavit. Esta es la ventaja de las empresas que integran la AMECH, 17 en total, que sus operaciones son legales y completamente en regla, lo que significa que quien contrate sus servicios obtiene seguridad.
Porque, reconoce el director de la AMECH, que efectivamente se ha satanizado el outsourcing como una operación ilegal, que burla el pago de impuestos, pero que, en los hechos, las empresas operan como cualquier negocio formalmente establecido.
Actualmente en México hay 105 mil empleados registrados formalmente bajo este esquema, lo que equivale al 0.2 por ciento de la población productiva. La cifra es muy pequeña comparada con Estados Unidos, líder de esta modalidad con 2 millones 960 mil empleados terciarizados, 28% de su población productiva.
De acuerdo col la AMECH, la terciarización brinda ahorros de entre 15 y 25 por ciento y no impacta negativamente al trabajador. El director de organismo de recurso humanos comenta que son sectores con mayor crecimiento en este esquema son áreas de finanzas, farmacéuticas, ingeniería, call centers, ventas, limpieza y atención al cliente.
Los hombres tienen mayor presencia en este esquema, ya que 54 por ciento de los empleados terciarizados pertenece al género masculino. La duración promedio de un empleado contratado a través de este esquema es de entre tres y 12 meses.
En 18 por ciento de los casos, se queda de planta en la empresa después de este periodo. Se trata, pues, de una herramienta que está al alcance de las empresas que les ayuda a tener menores costos. Hasta la próxima.