Señor director:
En las semanas recientes escuchamos un sinfín de propuestas de los diferentes candidatos, pero creo que esas voces están siendo opacadas por grupos como el de Alejandro Martí, quien no sólo les exige compromisos concretos sino que les dará seguimiento (aprovecho para felicitarlo por su gran labor). Acciones ciudadanas de esta índole es lo que México requiere.
No nos ayuda un pueblo pasivo que no quiera votar o piense anular, no un pueblo criticón, no un pueblo sin valores ni propuestas, no un pueblo que fomente corrupción y mentira, no un pueblo que cause división, conflictos y exponga la tranquilidad de todos.
Lo que México requiere es que cada ciudadano nos comprometamos: unos en asociaciones civiles, otros en medios, otros en el gobierno, otros en su hogar… pero, cada uno, desde la trinchera más humilde hasta la de mayor responsabilidad, siendo conscientes de que está de por medio nuestra patria, nuestra familia, nuestros hogares, nuestros trabajos, nuestra integridad. Por eso me interesa que votemos para construir México.
También es notable la labor de Unión de Voluntades, organismo que coordina un movimiento ciudadano para sumar esfuerzos de más de 80 organizaciones civiles, que están promoviendo lo mismo y yo lo comparto:
A) Una peregrinación (domingo 28 a las 9 a. m. en la ex Glorieta de Peralvillo y, a las 12, misa en la Basílica de Guadalupe).
B) Oración desde ese día y hasta que pasen las elecciones (aquí podemos ayudar todos desde donde estemos, del credo que seamos… pues compartimos la misma patria).
C) Razonar el voto: evaluar las propuestas por la vida, la familia, la educación en valores y la coherencia al existir que han tenido los diversos candidatos.
El domingo 5 invitan a vestir e ir de blanco… lo cual no es por el voto en blanco… sino como símbolo de participación y solidaridad al pedir por la paz y la unidad en México. Eso, para mí, es hacer patria: trabajar, actuar, orar, acompañar, acoger, mexicanos a los que nos interesa México y la dignidad de cada compatriota y ese día veremos que no estamos solos en esta causa.
Alejandro Curiel González
Los perredistas desconciertan al electorado
Señor director:
Si Moctezuma II no hubiese mandado regalos a Cortés, si no lo hubiese recibido con honores en Tenochtitlán y si no se hubiese dejado aprehender por el español y facilitado con ello el aniquilamiento del imperio azteca, seguramente la historia de México sería diferente.
En su debida proporción, Jesús Ortega y la cúpula del PRD, al permitir que Andrés Manuel López Obrador y otros supuestos perredistas hagan impunemente campaña por otros partidos, están facilitando el aniquilamiento del proyecto de izquierda que dio origen a ese instituto político. Un proyecto que le costó la vida a centenares de perredistas y aún sigue vivo en millones de militantes y simpatizantes.
¿Será de verdad una buena estrategia de las cúpulas el quedarse callados para no aumentar el desprestigio y la debilidad en que se encuentra el partido, por la codicia, la corrupción y la impunidad de sus líderes? ¿O será falta de inteligencia o de valor?
Lo cierto es que la cúpula perredista, al no saber enfrentar las batallas a tiempo y con dignidad, está propiciando un gran desconcierto entre militantes y simpatizantes, así como haciendo un daño irreversible al partido, en el corto plazo.
De seguir sin decisión e inteligencia para actuar en este momento crucial, Ortega y la cúpula perredista seguramente serán señalados y estigmatizados como moctezumas de 2009.
Atentamente
Eleazar Ramírez Boyzo
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