LUNES 23 de noviembre del 2009

El mercado tuvo razón

Pedro Alonso

Ocurrió que el mercado tuvo razón y yo no. El Banxico disminuyó en 50 puntos base la tasa de referencia como esperaba el mercado y no 25, como esperaba un servidor.

Recuerdo una vez más que una de las grandes cosas que el mercado me ha dado y me sigue dando es señalarme todos los días que soy un ser falible. “¡Te equivocaste, güey!, me dice a diario. A veces mucho, a veces poco. A veces en favor, a veces en contra (porque los errores, si así puede llamárseles, se cometen en ambos sentidos y tienden a compensarse) y de tiempo en tiempo, da premios extraordinarios, no siempre en efectivo, a veces son en lo emotivo, en lo profesional o en lo intelectual.

Las razones de la decisión del Banxico para llevar la tasa de referencia a 4.75% según se lee en el comunicado que anuncia el movimiento, radican en el deterioro de la actividad económica, que como sabemos ha sido severa en el primer trimestre del año (y que en lo personal no encuentro hasta ahora razones para pensar que el segundo trimestre pueda mejorar mucho) e inclina el balance de riesgos más hacia el lado del crecimiento que al de la inflación, que sin ser una “maravilla enmascarada” se espera que corrija su trayectoria por efectos de la propia contracción de la economía y porque el impacto de la depreciación del tipo de cambio quizás haya sido ya absorbida.

Me atrevo a especular que tal absorción tiene que ver con que el productor sabe que la demanda del consumidor es débil y por tanto prefiere ir contra su margen, que tratar de pasarle al consumidor el impacto en sus costos, por la vía de los precios, y entonces no vender nada.

Sigo pensando que bajar esta tasa no es una herramienta efectiva para promover el crecimiento. No en una economía sub-bancarizada donde el crédito es escaso y caro por otros motivos, pero supongo que el banco central considera que ésta es la parte que le toca y por eso está actuando de esta manera.

Pero la situación tiene otra cara: el mercado se está topando con una tasa real negativa y esta situación empieza a tener sus consecuencias.

El jueves pasado estuve reunido con un grupo de asesores financieros preocupados por tratar de servir mejor a sus clientes. Fue una reunión enriquecedora en la que compartí mis ideas sobre la necesidad de ponerse hoy en los zapatos de un cliente que muy probablemente sufrió pérdidas importantes en su capital —a raíz de la crisis— y que no fácilmente va a volver a confiar en un asesor que siga utilizando la misma estrategia de ventas de “traiga su dinero; aquí va a ganar mucho y, si pierde no importa, usted es inversionista de largo plazo”.

Algo que discutimos son las razones del alza reciente del mercado accionario donde creo jugó un papel importante el nivel de tasas de interés que estamos alcanzando y que empieza a distorsionar la toma de decisiones en los mercados.

Imagine un cliente que hoy obtiene un rendimiento de 4.75% (menos el 0.85 del ISR). Resulta que la tasa de 3.90% no luce para nada atractiva lo que incentiva al cliente a buscar alternativas.

Si este individuo escucha que empieza a haber señales de recuperación en Estados Unidos no sería extraño que, en su hambre por rendimientos un día amaneciera con buena disposición para incrementar el riesgo y tomar acciones. Recuerde que los niveles de tasas de interés alrededor del mundo son bajísimos (en Estados Unidos cercanas a 0%) de modo que ésta es una situación global.

Pero el panorama sigue siendo complejo y ahí es donde uno debe ser disciplinado con la técnica y los fundamentales. No parece haber condiciones para que las acciones sigan ganando terreno excepto el dinero que está buscando mejores premios. Pero comprar sólo porque las otras opciones son pobres no parece el mejor de los argumentos.

Como siempre, pienso que uno no debe salirse por completo del mercado, pues el riesgo de que haga lo contrario a lo que uno espera existe. Pero también hay que establecer una postura y la mía, por ahora, es reducir la posición expuesta y operar de muy corto plazo.

Cuando usted lea esto es muy probable que yo esté descendiendo del avión en París para participar en el Foro Anual de la OCDE. Aquí estaré toda la semana. Por supuesto le mantendré informado de lo que me parezca interesante. Si usted me ha hecho favor de seguir por algún tiempo sabe que para mí es importante venir a estos foros porque aquí es donde tienen “el periódico de la semana que viene”. Es decir, aquí es donde se discuten los temas que afectarán la vida de todos tarde o temprano. Mientras más temprano nos enteremos, mejor. El fin de semana viajaré a Suiza donde será la reunión anual del Banco Internacional de Pagos (el banco central de los bancos centrales) donde el lunes tendré la oportunidad de entrevistar al director general, Jaime Caruana. La entrevista la publicaremos en esta sección durante esa semana. Ojalá no se la pierda porque estoy seguro que habrá comentarios importantes. Ahí les encargo el changarro. Suerte.

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