Cuesta el doble Volaris a los accionistas y el reto del mantenimiento mayor
Darío Celis
Este mes Interjet y Aeromar tendrían que estar disponiendo de los créditos del Bancomext, una vez que se corrió el trámite y se constituyeron las respectivas garantías. Fue el 11 de mayo cuando se anunció el apoyo para las aerolíneas.
Hasta ahora las empresas de Miguel Alemán y Zvi Katz han sido las únicas que han calificado. Interjet, que capitanea José Luis Garza, pidió 300 millones de pesos, y Aeromar, que comanda Ami Lindenberg, 100 millones.
Volaris, la que preside Pedro Aspe, es otra que ha iniciado el trámite con el banco dirigido por Héctor Rangel Domene, en busca de otros 200 millones de pesos. Pese a las pérdidas cambiarias y de coberturas, su horizonte es bueno.
Junto con Aeromar y Viva Aerobús, la de Roberto Alcántara, el modelo de negocios de Volaris es de los más sólidos, de acuerdo con Avia Solutions, la firma que contrató la SCT como asesora para reestructurar la industria aeronáutica.
En enero los accionistas de Volaris realizaron una nueva capitalización por 20 millones de dólares, recursos con los que se amortiguaron las pérdidas cambiarias de 2008 y que tras la devaluación sumaron 19 millones de dólares.
Adicionalmente la compañía que lleva Enrique Beltranena registró minusvalías por otros 65 millones de dólares en coberturas petroleras, mismas que se contrataron con Merrill Lynch, que ahora dirige Orlando Loera.
Sin embargo, se cree que éstas no van a erosionar las finanzas, aunque ya se trabaja en el refinanciamiento de la deuda, que en términos totales significa 50 millones de dólares. Le decíamos que Aspe busca fuentes en el extranjero.
En adición a la crisis del sector y su agravamiento con la influenza, el reto para Volaris se ve venir en el mantenimiento mayor de su flota. Y es que sus 21 aviones Airbus deberán empezarse a bajar paulatinamente a partir de 2010.
Con todo, en el plano operativo los resultados para Inbursa de Carlos Slim, Televisa de Emilio Azcárraga, TACA de Roberto Kriete y Protego del mismo Aspe serán muy positivos al cierre de este 2009.
Las ventas de Volaris rondarán los seis mil millones de pesos y su EBITDA andará por los 380 millones de pesos. De 2004 a la fecha cada accionista le ha metido 50 millones de dólares, para totalizar 200 millones.
Lo anterior implica el doble de lo que originalmente tenían previsto inyectar todos, incluidos obvio Televisa e Inbursa, que el año pasado todavía dudaban seguir invirtiendo en esta empresa. Empero, al final se optó por seguir la apuesta.
Y es que sin duda son, junto con Interjet, de las grandes beneficiadas por la depuración del mercado que se ha dado, unas a presión de la autoridad y otras por negocios ruinosos, con la salida hasta ahora de seis aerolíneas.
Son los casos de Aerolíneas Azteca de Leonardo Sánchez Avalos, Aerocalifornia de Raúl Aréchiga, Nova Air de Óscar Casanova, Avolar de Jorge Nehme, Aladia de Alberto Morales y Alma de Carlos Peralta.
A más tardar a principios de la siguiente semana Banobras liberaría garantías para un crédito jumbo de 12 mil millones de pesos para la constructora española OHL y donde fungirá como líder de un sindicato de bancos. Los créditos serán para un par de obras que son insignia en el gobierno del Estado de México que encabeza Enrique Peña Nieto. Nos referimos al Viaducto Elevado y el Circuito Exterior Mexiquense. Participarán también BBVA-Bancomer de Ignacio Deschamps, Santander de Marcos Martínez, Banorte de Roberto González Barrera y el Instituto de Crédito Oficial, que preside Aurelio Martínez y que está adscrito al gobierno español de José Luis Rodríguez Zapatero. OHL es de Juan Manuel Villa Mir y es representada aquí por José Andrés de Oteyza.
No, definitivamente no hay consenso entre los acreedores de Comercial Mexicana. Si bien la reestructura de JP Morgan, Barclays, Merrill Lynch, Goldman Sachs, Citi y Santander ya fue rechazada por los demás acreedores, para nada éstos trabajan un nuevo planteamiento para contrarrestar a los derivadistas. La realidad es que los tenedores de bonos, que son liderados por Alejandro Sáinzde Cervantes, Aguilar-Alvarez y Sainz y que representan unos 430 millones de dólares, entregaron una oferta a Comerci. Pero tampoco la respaldan BBVA-Bancomer de Ignacio Deschamps, HSBC de Luis Peña, Banorte de Alejandro Valenzuela, Scotiabank de Nicole Reich ni IXE de Enrique Castillo. Mucho menos los tenedores de certificados bursátiles.
No lo dé por hecho porque se rumora en los corrillos corporativos, pero según la versión, el motivo de la salida de Juan José Suárez Coppel de la vicepresidencia de Administración y Finanzas de La Modelo habría tenido que ver con la contratación de los derivados de tipo de cambio y otras inversiones riesgosas, por ejemplo, con la quebrada Lehman Brothers. Aunque la cervecera se apresuró a indicar que los instrumentos no eran especulativos, el hecho es que los cancelaron y absorbieron una pérdida de 2 mil 38 millones de pesos.
Donde hay novedades es en la reestructura financiera del Grupo Industrial Saltillo, que capitanea Alfonso González Migoya. La semana pasada JP Morgan de Eduardo Cepeda, Barclays de José Antonio González, Citi de Manuel Medina y Merrill Lynch de Orlando Loera presentaron un plan de reestructura que implica colocar papel a ocho años y una garantía quirografaria de su principal subsidiaria, Vitromex. Habrá que ver si se acepta. La compañía es asesorada por Protego de Pedro Aspe y tiene un pasivo de 160 millones de dólares.
Gruma ya casi
Esta semana en Nueva York podría cerrarse el remanente de derivados que Gruma, de Roberto González Barrera, aún tiene pendiente y que contrató con Calyon, Barclays, Standard Chartered y el Royal Bank of Scotland. Hablamos de casi 100 millones de dólares que son básicamente fowards de tipos de cambio. El equipo financiero que capitanea Raúl Peláez ya reestructuró 668.3 millones de dólares con Merrill Lynch, Deutsche Bank, JP Morgan y Credit Suisse.
Los bonistas de Vitro están por constituir un comité que dará la cara frente a Rosthchild, de Christian Pedemonte y que representa al grupo regiomontano de Federico y Adrián Sada. Va ser encabezado por el Deutsche Bank, que aquí lleva Tito Oscar Vidaurri. Los bondholders, le decíamos, tienen en custodia unos mil 225 millones de dólares de la deuda. Fintech, de David Martínez, es tenedor, pero no de los más significativos.
No lo va creer, pero el ex director de Pemex Refinación, Jaime Mario Willars, quien supuestamente era prófugo de la justicia por autorizar a Alfredo y Javier Miguel Afif 134 millones de dólares para una planta oxigenadora de gasolinas que nunca se construyó en los noventa, está de regreso. Y no sólo eso: es quien asesora a Salvador Martínez Garza para revenderle a Pemex su 51% en Mexicana de Lubricantes.