News Divine no se olvida
Martín Moreno
El sábado próximo se cumple un año de la masacre en el News Divine y la tragedia sigue viva y marcada por la impunidad, el salvajismo, el engaño y la burla, no sólo hacia las víctimas, sino también para con sus familiares, porque ahora aparecen acusaciones de que varios de los menores fueron presuntamente muertos a golpes.
A toletazos.
Y por policías.
¿Otra vez la impunidad que ha puesto de rodillas a los mexicanos? Más que nunca, el Gobierno del Distrito Federal (GDF) y la PGJDF están obligados a aclarar realmente los hechos, sin proteger a nadie ni mucho menos prestar oídos sordos a las denuncias públicas de los padres de las víctimas.
“Mi hijo Rafael murió por golpes contundentes en la cabeza”, dice Leticia Morales.
“Esta playera estaba pesada por la sangre, entonces, yo siento que a mi hijo Leonardo lo mataron los golpes”, señala Carmen Rivas.
“Los adolescentes Ericka Rocha, Isis Tapia Barragán y Mario Alberto Ramos Muñoz perdieron la vida por traumatismo craneoencefálico y cervicomedular. Contamos con documentos fehacientes que nos llevan a la conclusión de que muchos de los menores que fallecieron el 20 de junio fueron muertos por causas que nada tuvieron que ver con asfixia o sofocamiento”, aseguró, ante los padres de los jóvenes fallecidos, el director jurídico del PAN-DF, Alfonso Esquivel.
Podrá decirse que el PAN está politizando el caso. Supongamos que así sea. Sin embargo, estas denuncias son avaladas por los padres de las víctimas, lo que obliga a las autoridades del DF a investigar a fondo. No importa que detrás esté el panismo, el PRI o cualquier otro partido. Las pesquisas tienen que realizarse.
Leticia Morales, madre de Rafael, asegura que en el certificado del Hospital La Villa anotaron que su hijo murió por cuatro golpes contundentes en la cabeza, mientras que en el Semefo se dictaminó fallecimiento por sofocación y asfixia. “Mi hijo traía en la cabeza cachazos de pistola, golpes muy fuertes, como de tolete”.
No se trata de acusaciones políticas con fines electoreros. Es el dolor de un grupo de padres que exigen, con todo el derecho del mundo, investigar en verdad lo ocurrido.
Y tampoco hay que olvidar a Jennifer Jiménez Martínez, quien sufrió lesiones que la tienen, prácticamente, en estado vegetal.
Aún más: en la recomendación 11/208 de la Comisión de Derechos Humanos del DF (CDHDF), Queja de Oficio/CDHDF/III/122/GAM/08/D3430, emitida sólo días después de la tragedia, hay varios testimonios que, desde entonces, ya apuntaban a que algunos jóvenes habían sido agredidos directamente por policías de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina. Vale citar algunos de ellos:
“A las personas que intentaban salirse del News Divine, los policías les pegaban con golpes conocidos como puñetazos…” (página 11).
“En la calle vio a diez personas tiradas en el piso, algunas inconscientes; otras pedían ayuda, los policías golpeaban con el puño cerrado a los jóvenes que salían y los subían a los camiones de transporte público” (página 14).
“…dijo que los moretones que presenta en el cuello son derivados de los golpes que los policías le dieron con toletes que portaban…” (página 18).
“…les cerraron las puertas y les dijeron que ‘ahora se chingan’, que no los iban a dejar salir, en ese momento, cuando todo estaba cerrado, aventaron gas lacrimógeno, por lo que empezaron a desesperarse, faltó la respiración, los del segundo piso se aventaron a la planta baja, rompieron vidrios, los de abajo les gritaban a los policías que los dejaran salir, pero los policías respondían lanzando golpes con el tolete…” (página 19).
“Es inaceptable que no haya culpables”, señala el ombudsman capitalino Emilio Álvarez Icaza.
Tampoco estamos ante acusaciones políticas ni delirios periodísticos. Son informes de la CDHDF —apartidista— y testimonios de los padres de los muertos. Nadie, bajo ninguna circunstancia, debe pretender ignorar o minimizar los hechos. Ello equivaldría a complicidad criminal. Es necesaria la investigación a fondo.
Hasta hoy, solamente está en la cárcel el dueño del News Divine, Alfredo Maya, acusado de vender bebidas alcohólicas a los jóvenes. ¿Y los policías involucrados? En la calle, con el amparo en el bolsillo.
De acuerdo con el juez Rafael Guerra, son 48 los involucrados, entre ellos policías preventivos, ministerios públicos, paramédicos, agentes de la Policía Judicial y un servidor público de la delegación Gustavo A. Madero. ¿Acaso no hay más culpables, aparte de Maya quien, con todas sus culpas, es el único que está respondiendo tras las rejas?
¿Y Guillermo Zayas, el responsable directo del operativo, no tiene ya nada por qué responder?
Marcelo Ebrard pondrá una placa en la Casa de Cultura Gertrudis Sánchez, en la que va a recordar a los jóvenes fallecidos. “No basta”, advierten los padres.
News Divine, una tragedia que no se olvida y que a la luz de las nuevas acusaciones amerita una investigación seria y responsable. De otra manera, continuará impune la muerte de varios adolescentes.
Archivo confidencial… El dedazo de AMLO en Iztapalapa abre dos escenarios inmediatos: la inminente ruptura de la corriente lopezobradorista con el PRD y Los Chuchos, y exhibe a Marcelo Ebrard como simple empleado de López Obrador quien, sin recato alguno, pide votar por el candidato-títere del PT que, de ganar, renunciaría a la jefatura delegacional para ser sustituido, mediante propuesta directa de Ebrard, por Clara Brugada. ¿Obedecerá Marcelo la orden de AMLO o ya es un asunto cocinado previamente con su líder?
No son acusaciones políticas con fines electoreros. Es el dolor de un grupo de padres que exigen investigar lo ocurrido.