LUNES 23 de noviembre del 2009

Diversas personalidades demandan el desalojo del auditorio de Filosofía y Letras de la UNAM

Humberto Musacchio

Exigen recuperar un auditorio de CU
Con las firmas de 129 catedráticos, entre los que figuran coordinadores de cátedras, profesores eméritos y personajes como Margit Frenk, Margo Glantz, Beatriz Espejo, Hernán Lara Zavala y Sergio Fernández, llegó al escritorio del doctor José Narro Robles, rector de la UNAM, la demanda de que se haga desalojar el auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras, desde hace diez años ocupado por personas ajenas a la Universidad, entre las cuales hay comerciantes, activistas de diversas organizaciones políticas, vendedores de drogas y gente sin hogar. El auditorio, llamado originalmente Justo Sierra y rebautizado Che Guevara en 1968, fue ocupado durante la huelga que terminó con la entrada de la fuerza pública en el campus universitario, pero una vez que salió la policía volvió a ocuparse ese espacio con fondas, puestos de artesanías, talleres de fotografía y serigrafía, comercio de cosas robadas, zonas de hospedaje (con tiendas de campaña y las llamadas “catacumbas”) y otros rubros. Durante los ocho años de rectorado de Juan Ramón de la Fuente se optó no menearle y lo mismo se hizo en la Casa del Lago, que CLETA ocupa todos los domingos, y el estadio Olímpico, donde una mafia dizque sindical controla boletería, entradas y lo que significa negocio. Es la universidad privatizada.

La tradición cultural de un espacio
Antes de ser expropiado por un grupo de particulares, el auditorio Justo Sierra fue sede de la Orquesta Filarmónica de la UNAM y ahí vivió su época más brillante bajo la batuta de Eduardo Mata. En ese lugar, en los años sesenta, se ofrecían las funciones del mejor cine club universitario, el que una noche proyectó La sombra del caudillo, cinta que entonces estaba prohibida, y a la salida, las personas que llevaban consigo los rollos fueron asaltadas por individuos de pelo corto y movimientos ágiles, quienes a punta de pistola les arrebataron las latas. En el Justo Sierra resonó la voz grave de Pablo Neruda, a quien presentó en una tarde inolvidable un Juan José Arreola que entonces se hallaba en plenitud. Ahí también se produjo un encuentro de todas las corrientes de la izquierda mexicana en un debate que acabó en batalla campal. Por el auditorio de Filosofía pasaron los cantantes “de protesta” y los representantes del canto nuevo, narradores y poetas, figurones académicos y muy destacados intelectuales venidos de todo el mundo. La comunidad universitaria debe rescatar ese espacio para el arte y la inteligencia.

Mauricio Sandoval y Teresa Margolles
El pintor Mauricio Sandoval inauguró su exposición Formasordas, Exploración Plástica de la Epilepsia, en la galería Le Laboratoire (Vicente Suárez 69-2, en la Condesa). El artista se muestra indignado porque nadie sabe cuál fue el proceso para enviar a Cuauhtémoc Medina y Teresa Margolles como representantes de México a la Bienal de Venecia. “¿Se licitó o fue adjudicación directa?”, ¿a cuánto ascienden su sueldo, transporte y viáticos?”, pregunta con sorna Mauricio, para quien este VTP corre por cuenta del erario, y agrega que los museos del INBA en la Ciudad de México “operan más bajo el criterio de galerías privadas que de museos públicos, lo que se observa también en la UNAM, pues en unos y otros priva el amiguismo, el compadrazgo y lo sectario”. De Teresa Margolles dice que pretende asustar con “el petate del muerto”, que sus “mantas llenas de sangre no son más que la estetización de las narcomantas” y que “su actitud es muy parecida a la de Leni Riefenstahl” —una de las figuras del arte de la Alemania nazi—, ambas “encargadas de configurar la estética de sus respectivos regímenes políticos”.

Muñoz Ledo evoca a Javier Wimer
Amigos de toda la vida, Porfirio Muñoz Ledo sintió como pocos la muerte de Javier Wimer, en quien se reunían “inteligencia crítica, saberes penetrantes, sarcasmo generoso, patriotismo medular, orgullo irreductible, lealtad sin fisuras y vocación lúdica para tejer en la amistad las redes posibles de una sociedad en extinción. Personaje transgeneracional. El hogar de su madre, la poetisa Esperanza Zambrano, custodiaba la memoria del actor del cine mudo Miguel Wimer. Era una colmena abigarrada de artistas, escritores y periodistas de un México cosmopolita y legendario… Pronto se convirtió en la pista del despegue cultural de nuestra adolescencia”. Agrega Porfirio que su última conversación fue “el amargo reconocimiento de la decadencia implacable del país… Sin reproches ni nostalgias, la certidumbre del fracaso histórico de la generación del Medio Siglo, con independencia de sus hazañas individuales. La dispersión del talento y la resaca alevosa de la ignorancia y el despojo”. Wimer “se dejó morir con reciedumbre y hasta recóndita alegría. Por eso su despedida fue flor y canto”.

Breviario…
Irritación, desencanto, extrañeza ha causado entre la gente de pluma el nombramiento de Stasia de la Garza como directora de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes, puesto que ocuparon personajes como Salvador Novo, Andrés Henestrosa, Huberto Batis, Óscar Oliva, Gustavo Sainz y Margo Glantz. *** Lorena Salazar, presidenta de la Sogem, nombró director de la Escuela de Escritores al narrador Mario González Suárez, ganador de los premios Gilberto Owen 1997 y José Fuentes Mares 2001. Esperemos que lo dejen trabajar. *** Hoy, en el Museo de la Acuarela Alfredo Guati Rojo, del barrio de Santa Catarina, en Coyoacán, se rendirá homenaje al maestro Arturo García Bustos, quien fuera alumno de La Esmeralda, en esa escuela discípulo de Frida Kahlo y miembro de Los Fridos. *** El miércoles 17, a las 19 horas, Víctor Hugo Piña Williams, María Baranda y José María Espinasa presentarán Las restricciones del cuerpo, el nuevo poemario de Jorge Ruiz Dueñas. La cita es en la Casa Refugio de Citlaltépetl 25, en la colonia Condesa. *** Rafael Cardona y Héctor Murillo presentan el próximo jueves, a las 19 horas, en la librería Gandhi, Pancho Liguori. Presencia de un poeta en el mundo del humor, libro de veras sabroso, agudo e informado de Fernando Díez de Urdanivia, quien escribió un pequeño gran tratado del epigrama y los epigramistas.

©Derechos Reservados Periódico Excélsior, S.A. de C.V., 2007. Bucareli No. 1, Col. Centro. C.P. 06000 México, D.F. Tel. + 52 (55) 5128 3000. Diseñado por Excélsior