MARTES 24 de noviembre del 2009

Canadá: ¿visa a mexicanos?…

Enrique Aranda

Apenas concluida la etapa más aguda de la alerta sanitaria detonada por la aparición del virus de la influenza humana, el presidente Felipe Calderón quiso conversar telefónicamente con el primer ministro de Canadá para agradecerle la ayuda que, con el fin de identificar el virus A H1N1, prestaron a México médicos y laboratorios de ese país, particularmente los ubicados en el área de Winnipeg.

Así lo hizo, y cumplió con ello una elemental regla de cortesía, sólo que —se dice ahora en Relaciones Exteriores— la charla dejó en él un muy mal sabor de boca, pues, al término de la misma, Stephen Harper le anunció que Canadá había prácticamente decidido imponer la exigencia de visa a todo mexicano que desee visitar su territorio y romper con ello una tradición de muchos, muchos años.

Desde entonces, las reuniones al más alto nivel y los intercambios de notas entre las partes no han cesado y han permitido saber que, si el gobierno canadiense decidió avanzar en el sentido que se comenta, es por el explosivo incremento que en los cuatro últimos años ha mostrado la solicitud de la categoría de “refugiado”, por mexicanos que argumentan persecución u hostigamiento, por su preferencia sexual, violencia intrafamiliar, o bien, ataques contra la libertad de expresión.

Vale decir que, mientras en 2005 México ocupaba el sexto lugar entre los países de origen de los demandantes del estatus de “refugiado” y el gobierno de esa nación aprobaba 30% de las solicitudes, ya en 2009 ocupa un indiscutido primer lugar y sólo se aprueba 10 por ciento. Como resultado, en buena parte, de la acción de un sinnúmero de “gestores” que ofrecen sus servicios a quien desee gozar de las ventajas que ofrece Canadá, a los inmigrantes incluidos.

Al margen de la decisión que finalmente adopte ese país, lo cierto es que el gobierno mexicano se encuentra empeñado en cambiar la decisión adoptada “en principio” por lo que, la semana pasada, la canciller Patricia Espinosa recibió en sus oficinas a su (altanero) homólogo Lawrence Cannon y hoy, presumiblemente, retornan al país el recién estrenado subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de Gobernación, Alejandro Poiré, y Rafael Fernández de Castro, consejero en Asuntos Internacionales de Los Pinos, tras haber pasado varios días en ese país del norte… aunque sin tener que exhibir visa para entrar.

Las medidas de “disuasión” llegan a tal punto que, desde el lunes, personal de Migración de Cecilia Romero y de la SRE aplica un pormenorizado cuestionario a quien desee volar a Canadá, para ver si detectan a quienes lo hacen para quedarse, diciéndose perseguidos u hostigados.

Vale preguntar: ¿qué, en su caso, hicieron sobre esto los panistas embajadores Emilio Goicoechea y, más recientemente, Francisco Barrio?

Asteriscos

* Significativo, de cara al próximo-próximo proceso electoral —el de 2012, se entiende— la decisión de Televisa de reunir ayer, en un mismo foro, para hablar del 5 de julio, al priista Enrique Peña Nieto, al perredista Marcelo Ebrard y al panista Emilio González Márquez, hacia quienes, se dice, muestra una clara predilección. ¿Futurismo o sólo coincidencia?

* Ni Alberto Zinser ni Julio Esponda ni el despacho que ambos encabezan y al que, por cierto, desde noviembre dejó de pertenecer Fernando Gómez Mont, asumirá la defensa de la candidata plurinominal del PT al fuero federal, Lucía Morett, ante el reclamo de extradición que, en su contra, presentará Ecuador.

Veámonos aquí el domingo con otro asunto De Naturaleza Política.

La pasada semana, la canciller Patricia Espinosa recibió en sus oficinas a su (altanero) homólogo Lawrence Cannon.

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