MARTES 24 de noviembre del 2009

El genoma no es destino inmutable

Alfonso Aguilar

El acceso al código genético de un asegurado o empleado podría generar problemas si no se preservan los derechos y la dignidad humana.

SALUD. Como la mayoría de los países en desarrollo, el nuestro enfrenta transiciones demográficas y epidemiológicas que tienen importantes implicaciones para los patrones de enfermedad, discapacidad y mortalidad. México encara, por un lado, los problemas no resueltos, infecciones, desnutrición y salud reproductiva y, por el otro, los desafíos emergentes de las enfermedades crónico-degenerativas, que ya abundan en el mundo industrializado. En este entorno actual de la salud en nuestro territorio se vienen dando el desarrollo de la medicina genómica, que es una valiosa opción para mejorar el cuidado de la salud de la población. Pero esta mejora requiere, además, de algunos avances científicos, como la identificación del genoma del promedio de los connacionales; de corregir, paralelamente, otros factores que, a querer o no, influyen sobre el determinismo implícito en el genoma. José Narro Robles, en su calidad de rector de la UNAM y de integrante de la Academia Nacional de Medicina, al participar en una sesión de esta instancia sobre el Proyecto de la Diversidad Genómica de los Mexicanos señaló: “El genoma no es condena ni predestinación absoluta, pues también está relacionado con el ambiente y el entorno social del ser humano. Si bien en el conjunto de genes se inscriben muchas potencialidades, dista de ser un destino inmutable. No hay que olvidar la interacción dinámica entre éstos y el ambiente tanto físico, como social”. Totalmente de acuerdo con este enfoque.

OS recuerdo que el uso y el acceso desigual al entorno de la medicina es más patente cuanto mayor es la brecha económica. En los mismos Estados Unidos, los negros y los hispanos son atendidos más deficiente y tardíamente que los blancos y los estadunidenses, las enfermedades en los dos primeros les producen muerte antes que los dos últimos. Igualmente, la espera para turnos quirúrgicos y la utilización de analgésicos es más prolongada para aquellos. Ante tales hechos no tendrán nada de extraño, en el mundo actual, donde los valores éticos parecen ser más referencia histórica, que una actitud vigente y necesaria, los posibles e indeseables efectos colaterales que deriven del conocer el genoma humano, y la información que lleva implícita para conocer las posibilidades de que una persona desarrolle con mayor facilidad algunas enfermedades. ¿Qué sucederá ahora que las compañías aseguradoras o las grandes empresas que dan cabida a un buen número de personal tienen acceso al genoma, al código genético del pretenso asegurado o empleado y no lo aseguren o no lo contraten por tener predisposición a determinadas enfermedades a edades tempranas? Sus miles de genes les podrían acarrear problemas inimaginables si no se preservan la autonomía, los derechos y la dignidad humana. Le recuerdo al lector que no todo está escrito en los genes y que reducir al individuo a un conjunto de células es empobrecer el concepto de ser humano... OS comento que la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos, aprobada en 1997, por la UNESCO, fue el primer instrumento universal en el campo de la biología y enfatiza sobre la necesidad de buscar un equilibrio entre la garantía del respeto de los derechos y las libertades fundamentales, y la necesidad de garantizar la libertad de investigación, sin que ambas lleven a coartaciones o discriminaciones. Recomienda una toma de conciencia mundial de la necesidad de una reflexión ética sobre las ciencias y las tecnologías del presente.

TRES APOSTILLAS. ¿Soy el número 12?, es una iniciativa mundial de la World Hepatitis Alliance, junto con 200 organizaciones alrededor del mundo que buscan soluciones para alcanzar el tratamiento efectivo de las hepatitis virales. Actualmente en el mundo alrededor de 500 millones de personas, es decir una de cada 12, tiene hepatitis que si es de la variante y, sobre todo, de la C, fácilmente pueden desarrollar cirrosis o cáncer de hígado. Se estima que entre 700 mil y 1.5 millones de mexicanos tienen hepatitis C y no les ha sido diagnosticada... Relacionándolo con la actual epidemia de influenza, Miguel Alemán Velasco ha recordado cómo su padre, el presidente Miguel Alemán Valdés, instaló un eficiente frente para contrarrestar la epidemia (epizootia) de fiebre aftosa sacrificando, no obstante el alto costo económico que ello representaba, cerca de medio millón de cabezas de ganado ovino, caprino y porcino... Alemán Velasco, ex gobernador de Veracruz, en relación con el sainete desatado por Miguel de la Madrid, dijo: “Para que no haga daño el germen de la discordia, personalidades de ese nivel deben desinfectar... ¡hasta los recuerdos!” En efecto, así como hay bacterias y virus que infectan al organismo humano, existen acciones, conductas, dimes y diretes que contaminan la conducta de los humanos y el entorno social donde nos movemos. Por ello debemos instalar una mayor profilaxis contra este tipo de contaminantes. No está nuestra nación para andarle agregando bacterias y virus de ninguna índole. SALUD Y SALUDOS.

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