La crisis del turismo
Por Héctor Rendón
Los turistas internacionales que estaban en México se fueron, aunque eso si, después de hacer en check out y pagar; y los que tenían planes de venir, en los próximos días,cancelaron sus viajes.
Las playas lucen vacías y reportan una ocupación, en algunos destinos, de 10 por ciento, en promedio. El virus de la influenza humana A H1N1 ha despedazado a este sector y este año, contrario a 2008, la captación de divisas caerá cerca de 40 por ciento, sólo por esta situación.
El año pasado los ingresos por turismo alcanzaron 13 mil 200 millones de dólares, así que, con la baja que registrará el sector este año, lo más seguro es que rondará siete mil 500 millones de dólares.
Los empresarios afiliados a la Confederación Nacional Turística, que preside Miguel Torruco, están preocupados por este evento, porque todo lo que se ganó durante el sexenio pasado, se vendrá abajo.
Ahora no solo hay que esperar a que se deje de hablar del tema de la influenza, y sobre todo de nuevos casos, para retomar los viajes, sino hay que iniciar la reconstrucción del país en confianza. Porque en este momento nadie está haciendo reservaciones, cuando menos desde Europa, para viajar a México.
Todos los vuelos de las principales empresas que operan charters que vienen a Cancún, por ejemplo, cerraron esta opción y no están dispuestos a venir al país cuando menos en el corto plazo.
¿Qué destinos son los más afactados?. Cancún es el principal, Lo Cabos, como segundo lugar, y en tercero Nuevo Vallarta y Nayarit. Pero hablemos de uno, de Quintana Roo, que implica no sólo Cancún, sino toda la zona de la Riviera Maya.
Según la propia Secretaría de Turismo, a cargo de Rodolfo Elizondo, la captación de divisas en este lugar representa casi 50 por ciento del total nacional. Y en este momento su ocupación no alcanza 15 por ciento. Hay 26 hoteles cerrados que están haciendo labores de limpieza anticipadas de fin de año.
La Asociación de Hoteles de la entidad reportó que cerca de 50 mil trabajadores del sector (incluidos servicios generales) están prácticamente detenidos. Pero más allá de que estén sin laborar, se corre el riesgo de que esas fuentes de trabajo se pierdan.
Vive de ello en Estado, del turismo, y para colmo, el impuesto al hospedaje que también cae a las finanzas públicas del país, bajará por la misma razón. Hay que recordar que el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, anunció que se daría ese incentivo a los hoteleros, es decir, de no pagarlo, pero es decisión de los estados autorizarlo. Y en el caso de Quintana Roo no ha habido una postura oficial, cuando menos no hasta ayer.
Entonces, remamos contrarriente, porque por un lado se cae la economía, por la crisis financiera mundial, y por otro, la epidemia de la influenza humana vino a darle a los ingresos del país un recorte adicional, que hace un mes no estaba contemplado.
Y todo indica que, en 2010, si no hay una reforma fiscal sensata o algún cambio prudente, porque tampoco tendremos precios del petróleo elevados, pues ahora sí que serán bienvenidos los 47 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Total, que tanto es tantito, y un puntito más de déficit fiscal ya veremos como se resuelve, o más bien, quién lo resuelve, porque la presente administración ya no tendrá en sus manos la bolita.