Siempre hay luz
Gerardo Aparicio Yacotu
Sin duda que las noticias no han sido del todo alentadoras en las últimas semanas, pasando desde las que venían siendo normales, como las económicas y las financieras, pero ahora se suman las de salud, que han paralizado parcial o totalmente algunos segmentos de nuestro país.
El dato que nos entrega el banco central, cuando habla de una caída probable hasta de menos 4.8% para este año y las correcciones a indicadores tales como la inflación y el tipo de cambio, no le deja ninguna sonrisa en la cara al inversionista en México.
Si bien los sectores de servicios como el turismo, el transporte, la aviación civil, los restaurantes, han sufrido impactos relativamente graves por la influenza humana, otros sectores se ven particularmente beneficiados por la demanda en un periodo especial como la red informática, la telecomunicación, la entrega a domicilio, el seguro y la industria farmacéutica.
Los entendidos en la materia sostienen que el caso de influenza que azotó a nuestro país no ha hecho más que aplazar el consumo inmediato de la gente.
Pasada la situación epidémica, la demanda de consumo y el poder adquisitivo de la gente continuarán aumentando, no sólo por condiciones normales en su patrón de consumo, sino que ahora este periodo de asueto forzoso ha hecho recapacitar a la gente en cuanto a la gran diferencia entre necesidad y deseo de sus hábitos actuales el rescatar lo relevante de la economía familiar.
A muchos inversionistas les ha ofrecido una nueva visión de sus futuras negociaciones y atender nuevas necesidades que no habían sido seguramente explotadas, por las que ya estaban en el gusto del consumidor actual.
México podrá asimilar experiencias de la presente situación epidémica. Pasada la prueba, nuestro país, forjado en la crisis, se volverá más maduro, erigiéndose como una nación aún más poderosa de lo que siempre ha sido.
Cada actor económico sabe cuál debe ser el trabajo de ahora en adelante: reformas, no sólo que convenzan al inversionista extranjero de venir e incluso regresar al país, que sigue teniendo dentro de sus mayores atribuciones su aspecto geográfico que se consolida ahora más dentro del escenario internacional; reformas no sólo legales o constitucionales que les corresponde a todo el cuerpo gubernamental de México, sino también a las propias empresas en la manera de llevar el negocio y el cuidado que le han dado en los últimos años, pero las familias obviamente también participan al ver de qué manera deberán enfrentar esta crisis dando un paso hacia atrás para tomar un impulso totalmente positivo y sostenido hacia el crecimiento futuro.
Si de algo estoy plenamente seguro es que esta situación pasará y la pregunta es: ¿cómo deseo estar cuando esto suceda?
*Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales.
Universidad Panamericana