LUNES 23 de noviembre del 2009

No quiero hablar de la influenza, pero es muy difícil no hacerlo.

Es muy difícil al escuchar la enorme cantidad de verdades a medias, mentiras piadosas, cifras imprecisas, denuncias, chismes, reportajes equívocos, comentarios alarmistas, predicciones apocalípticas, decisiones contradictorias, etcétera, que han enturbiado el grave problema sanitario de la influenza de origen porcino.

Verdades a medias: se dijo que era un problema sencillo y luego se convirtió en la peor amenaza de salud pública que hemos vivido en la historia moderna del país.

Mentiras piadosas: se señaló que se estaba “en la cola” de la influenza estacional que afecta a México todos los años en enero y febrero, y luego se ha evidenciado que el problema es mucho más serio y no es la influenza estacional ya conocida.

Cifras imprecisas: la danza errática de las cifras nos impide saber cuántos enfermos y cuántos muertos y en cuántos se comprobó que era el virus de influenza porcina.

Denuncias: por falta de atención y presencia de corrupción, en muchas clínicas y hospitales los servicios han sido rebasados y tristemente en algún momento no falta quien quiere hacer su agosto con el mal, como con el precio de los cubrebocas.

Chismes: cientos de chismes inundan la radio y el internet: “Una tía me dijo que se cerró el Hospital Juárez (el Hospital está funcionando), que en el Instituto de Rehabilitación han muerto más de 100 personas (en ese Instituto no se atiende a pacientes de influenza); que han muerto súbitamente 10 médicos (¿nombres?); que comer carne de puerco causa la enfermedad (al virus no le gustan ni la barbacoa ni las carnitas); que éste es un plan para que Estados Unidos invada a México (¿para qué?), etcétera.

Reportajes equívocos: hay quien compara esta epidemia con “la epidemia de influenza de 1917 cuando murieron 50 millones de personas”, comparación tan descabellada como comparar el Fordcito del año 36 con el Mercedes Benz de 2009, pues la medicina de 2009 no es la que había en 1917.

Comentarios alarmistas: se habla del número de personas hospitalizadas y el número de muertos, pero no se dice que cada año fallecen en el país, y también en Estados Unidos, entre 20 mil y 30 mil personas, por “insuficiencia respiratoria” o “neumonía”, consecuencia de una infección por un virus de la influenza.

Predicciones apocalípticas: al comparar esta epidemia con la gripe aviar que paralizó el sureste asiático (China, Hong Kong, Singapur); tenemos una grave epidemia, que ya es pandemia, pero las acciones tomadas permitirán tratar a los infectados y limitar el problema, a más de que todos los países están poniendo en práctica las medidas adecuadas. Decisiones contradictorias: la Organización Mundial de la Salud ha elevado la alerta a nivel 5, que significa que el virus se transmite de persona a persona en al menos dos países de una región de la OMS e implica que hay pandemia, pero que, por el momento, no hay que suspender toda actividad económica. Esto ocasionó ya un enfrentamiento entre el secretario del Trabajo y el jefe de Gobierno del DF, lo que no es bueno para nadie.

En fin, que no quiero hablar de influenza pero ya hablé demasiado. Deseo que usted, estimado lector, y todos los que ama, estén libres del mal y pronto puedan vivir, trabajar y reír cuando la pesadilla haya quedado atrás.

raalvare2009@hotmail.com

Comentarios alarmistas: no se dice que cada año mueren en el país y en EU entre 20 mil y 30 mil personas por “insuficiencia respiratoria” o “neumonía”, a causa de una infección por un virus de la influenza.

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