Telmex Internacional, nueva firma de la telefónica de Slim
José de Jesús Guadarrama
El Consejo de Administración de Teléfonos de México aprobó ayer una iniciativa estratégica para separar a esta firma en dos empresas independientes, con lo que escindiría sus operaciones extranjeras para integrarlas en una nueva compañía: Telmex Internacional.
Asimismo determinó la creación de una nueva dirección interna para atender específicamente a aquellos clientes que se ubican en zonas en las que no ofrecen servicios sus competidores en México.
La nueva estructura corporativa, según la iniciativa, escindiría a las empresas que operan en América Latina, así como las operaciones de la Sección Amarilla, con lo que quedarían integradas en la nueva empresa.
Telmex explicó, mediante un comunicado emitido la tarde de ayer, que con la escisión propuesta se buscaría que cada empresa tenga una operación más eficiente y una dimensión adecuada en México y en el extranjero, de manera que cada una de ellas opere de forma autónoma, en sus ámbitos administrativo, comercial y financiero.
Telmex señaló que con ello se buscaría mejorar la posición competitiva de cada una de las empresas; así como “dimensionar aún más la operación de Telmex en el mercado mexicano, haciendo clara la diferencia de sus operaciones en los mercados de medio y alto ingreso, donde hay competencia, y los de bajo ingreso y rural”.
Precisó que la iniciativa está sujeta a la aprobación de la Asamblea General de Accionistas de la empresa, la cual se celebrará una vez que se cuente con el plan detallado.
De la misma forma la firma enfatizó que la implementación del plan estará sujeta a la aprobación de diversas instancias en México y en el extranjero.
Acorde con la legislación vigente, la empresa distribuirá oportunamente un folleto informativo detallando las condiciones de esta división dada a conocer ayer.
Prevé que Telmex Internacional cotizará también en la Bolsa Mexicana de Valores, así como en el mercado de EU.
Analistas bursátiles y especialistas calificaron de positiva la iniciativa del Consejo de Administración de Teléfonos de México (Telmex) de escindir sus operaciones internacionales y, con ello, crear empresas independientes.
Manuel Jiménez, analista de IXE, dijo que con lo anterior Telmex liberaría un valor potencial muy importante que pueden aportar las acciones en la operación internacional.
Ernesto Piedras, presidente de The Competitive Intelligence Unit, consideró que la estrategia planteada por Telmex es en buena medida un reconocimiento de la importancia de sus operaciones internacionales, con enfoque a obtener eficiencias regionales, principalmente para responder a la demanda de los grandes clientes en los diferentes países en los que opera.
Dijo que de antemano existían diversos indicios de que se preparaba una separación, desde el cambio de Jaime Chico Pardo para atender la operación internacional.
El experto consideró que la estrategia podría implicar “una carambola de varias bandas”, muy relacionada también con la imagen de dominancia; especialmente cuando la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) ha anunciado el inicio de una investigación.
Asimismo relacionó el anunció de la división con el hecho de que, al mismo tiempo, se haya insistido en que habrá nueva dirección de comunidades no atendidas por la competencia, lo que implica reducir el peso que la Cofeco le pueda dar a las actividades de Telmex en el país, así como el impacto de la imagen de un dominante en otras naciones.
En otro tema, la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) emitió ayer una orden categórica a Telmex para que interconecte a su red a Cablevisión (empresa de Grupo Televisa), a Megacable y a Grupo de Telecomunicaciones Mexicanas (GTM, empresa de Telefónica de España) antes de diez días, existan o no contratos de interconexión ya firmados entre las partes.
Lo anterior es parte del contenido de la notificación respectiva que fue enviada a las partes en conflicto y con el que la Cofetel resolvió los desacuerdos existentes con base en los ordenamientos de la Ley Federal de Telecomunicaciones, aunque no se descarta la posibilidad de que alguna de la empresas en conflicto pudiera echar mano de alguna impugnación o amparo contra la resolución del órgano regulador.