Navidad de Star Wars
Olallo Rubio
Los fanáticos de Star Wars hemos tenido que aguantar muchos caprichos extraños de George Lucas. Algunos fans somos más tolerantes que otros. Los Ewoks incomodaron a gran parte del público de sexo masculino, pero los niños más chicos y las mujeres se vieron complacidos con los ositos extraterrestres. Yo no me saqué tanto de onda. Pero la película de los Ewoks que muchos fuimos a ver pensando que era la cuarta entrega de Star Wars fue una terrible decepción. “¿Dónde están Luke, Han Solo, Princess Leia y Darth Vader?”, nos preguntábamos angustiados. En 1999 me lancé a Nueva York al estreno de Episode I. The phantom menace, ¡todo para enfrentar una tragedia llamada Jar Jar Binks! Pero nada podrá superar una infamia conocida como The Star Wars holiday special, un programa de televisión navideño transmitido en 1978 con la intención de mantener la franquicia vigente, pues la secuela Empire strikes back no se estrenaría hasta dos años después. Algunos fragmentos del peor tropiezo de Lucas (sin olvidar Howard the duck) están disponibles en YouTube.
Al respecto, el creador de la franquicia cinematográfica que cambió a Hollywood, ha declarado que quisiera tener todas las copias piratas del programa para romperlas con un martillo. Lo cierto es que su gran error fue no involucrarse completamente en la producción del programa. Star Wars era un concepto muy avanzado para la televisión de finales de los 70 y Bruce Villanch, un veterano del guionismo especializado en comedia para televisión, fue el encargado de escribir el show, y pronosticó un terrible fracaso… nadie lo escuchó. ¿Cuál es la trama del especial de Navidad? ¡Los extraterrestres no tienen conocimiento del Nacimiento de Jesucristo! Ellos creen en la fuerza. Para que esto tuviera sentido, la historia está centrada en Chewbacca y su familia, quienes deben escapar de las fuerzas malignas del imperio para poder celebrar Life day (El día de la vida), un equivalente de la Navidad para los Wookies (la raza a la que pertenece Chewbacca). Si la premisa es un poco ridícula, no es nada comparado con la Princesa Leia haciendo playback de ridículos temas musicales sobre el Life day. Villanch le comentó a Lucas: “Escogiste construir una historia alrededor de unos personajes que no hablan. Suenan al sonido que hace la gente obesa cuando tiene un orgasmo”; el escritor de comedia que pesa más de 250 libras agregó: “De hecho, le dije a Lucas que podía dejar una grabadora en mi recámara y con mucho gusto haría todo el trabajo de doblaje y foleys para él”. Lucas quisiera que nadie recordara ese especial, pero en 1978 ya existían videocaseteras, y uno que otro fan grabó el programa. Hoy se pueden encontrar copias transferidas a DVD en e-bay. Yo no soportaría ver el programa completo. Con ver fragmentos en YouTube tuve suficiente. Si desea conocer más acerca de la historia detrás de este penoso especial, le recomiendo que lea el artículo completo de Vanity Fair publicado en su sitio web.