LUNES 23 de noviembre del 2009

I.Condoleezza Rice, la poderosísima secretaria de Estado del gobierno de George W. Bush, vendrá a Puerto Vallarta la próxima semana, con su bien entrenado brazo derecho, Thomas Shannon, responsable de Asuntos del Hemisferio Occidental. Abordarán, con sus contrapartes mexicanas, la cooperación bilateral contra los grupos criminales. ¿Traerán el cheque por los 400 millones de dólares que prevé la Iniciativa Mérida? Es ley desde el 30 de junio, cuando el año contaba mil 806 asesinatos con sello del narco; la cifra de muertos se ha duplicado sin billete verde que detenga la suma.

II.Como en el viejo oeste. John P. Walters, zar antidrogas de Estados Unidos, no se anduvo con rodeos ni adornos en el discurso. Después de sostener un encuentro con Eduardo Medina-Mora Icaza, procurador general de la República, mandó un mensaje clarito a los cárteles que operan en los dos países, porque en su ruta los pistoleros sólo tienen dos opciones: “Se rinden y se someten a la justicia o se mueren”.

III.Las declaraciones de Walters —no hay que perderlo de vista— se produjeron a propósito del doble ataque que recibió el consulado estadunidense en Monterrey. El director de la Oficina Nacional para el Control de Drogas calificó lo ocurrido como una “situación muy seria”, al considerar que las huellas que ahí quedaron corresponden al crimen organizado. ¿Se entiende ahora que el enojo del embajador Tony Garza es justificado? ¿O alguno necesita ver cadáveres para comprender?

IV.Muy distintas son las cosas en San Lázaro, que tiene seguridad especial. Afuera, hay varias patrullas y un renovado y más potente alumbrado público; adentro, el comando de perros adiestrados recorre las instalaciones hasta tres veces por día y un grupo de élite revisa cada vehículo en los estacionamientos de los señores diputados, hasta que César Duarte Jáquez, líder de la Mesa Directiva, suspendió esa última medida porque algunos de sus compañeros sintieron que se les trataba “como delincuentes”.

V.Unos levantaron los ojos al cielo, otros aplaudieron (quedito, pero lo hicieron) y, los más, mejor se hicieron los desentendidos, no fuera a ser que AMLO respingara de feo modo ante la advertencia del líder de los senadores perredistas, Carlos Navarrete, de que conectó una línea directa con el gobierno federal, por medio de su espejo panista, Gustavo Madero, en el más sensible y quebradizo de los temas: la reforma al marco de Pemex, en que vislumbra un “muy cercano” acuerdo con el PRI y el PAN, con una rúbrica de fuego: “Cuando se puede convencer desde la tribuna, no hay por qué gritar”.

VI.Lo que le faltaba a Sinaloa, desmantelada por el crimen organizado y con los mandos policiacos quebrados, se confirmó: Luis Antonio Cárdenas, el procurador, devolvió la placa y la pistola. Atínele a la reacción del mandatario priista, Jesús Aguilar Padillita: a) Ninguna: el susto lo tiene inmovilizado. b) Ninguna: no ha entendido qué pasó. c) Ninguna: no se ha enterado.

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