SÁBADO 21 de noviembre del 2009

Adorno prohibido

Mariana Ledezma

Cuando Nadia Martínez compró una pata de elefante no sabía que de ser capturada por la policía durante la transacción tendría que pagar hasta 50 mil salarios mínimos de multa.

“En el momento que se puso de moda la planta conocida como pata de elefante comenzó una extracción excesiva de su hábitat, a tal grado que la especie se consideró amenazada”, dice Óscar Moctezuma, director general de Naturalia, asociación civil a favor de la conservación de las especies silvestres.

Nadia cuenta que compró la planta en el mercado de Cuemanco y aún la conserva, porque dice que es “más fácil cuidar una planta que un perro o un gato”.

Es su aspecto atractivo, el cuidado que necesitan y que es un adorno para el hogar los que han ocasionado la demanda de la pata de elefante. Por lo mismo es una especie considerada en peligro de extinción.

El Código Penal Federal, en el apartado de delitos contra el ambiente, Artículo 420, impone penas de uno a nueve años de prisión y por el equivalente de 300 a tres mil días de multa, a quien ilícitamente realice cualquier actividad con fines de tráfico, capture, posea, transporte, acopie e introduzca al país, o extraiga del mismo, alguna especie de flora silvestre sujeta a protección especial.

Sin embargo, pocos saben o hacen caso omiso de esas sanciones. Por ejemplo, vendedores clandestinos, viveros en Coyoacán y Xochimilco, y cadenas de autoservicio, como Home Depot, despachan esa planta silvestre a campo libre. Para realizar esa actividad deben contar con los permisos que otorga la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales.

De acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2001, está catalogada como especie amenazada y su almacenamiento y comercialización son penados. Esto también incluye a los compradores, quienes además de inducir al delito, no están informados sobre las características y protección legal que tiene la pata de elefante. La Ley General de Equilibrio y Protección Ambiental, en su Artículo 171, establece sanciones de entre 20 y 50 mil salarios mínimos por comerciar con esa especie. En caso de reincidencia: la cárcel.

Home Depot asegura contar con los permisos para vender y tener a Viveros de Colima —con sede en Cuernavaca, Morelos— como distribuidor autorizado.

“Definitivamente ninguna de esas tiendas tiene la capacidad o conocimientos al respecto”, considera Óscar Moctezuma.

Los vendedores del Palacio de la Flor en Xochimilco aseguran: “No está prohibido. Eso dijeron en la tele porque un funcionario quería muchas patas de elefante para su casa y no quería pagarlas, por eso empezaron a decomisarlas, pero no es ilegal, yo las tengo aquí y además baratas”, dice un comerciante de la zona.

Para quienes dicen que no está penado ese comercio, basta mencionar que, en agosto, cuatro personas trataban de lucrar con flora protegida. Los involucrados fueron detenidos a petición de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. Entre los ejemplares a vender estaban cuatro sotoles, cuatro patas de elefante Beaucarnea gracilis y dos patas de elefante Beaucarnea.

Según la Profepa, el mercado Madreselva, en Xochimilco, genera 90 por ciento de las denuncias ciudadanas sobre tráfico ilegal de especies silvestres. Por su bajo costo, debido a la extracción y producción de manera considerable, pueden encontrarse en Home Depot desde 29 pesos. Las más caras se cotizan en 100 pesos. En El Palacio de la Flor, Xochimilco, se hallan desde los 15 pesos, pero las hay de hasta mil pesos.

Para el también biólogo, e incluso para los vendedores de la planta, la demanda de la pata de elefante aumentó porque no necesita de mucho cuidado: riego una vez por semana, crece en el valle de Tehuacán, por tanto su clima es árido, es de lento crecimiento, lo que permite tenerla dentro del hogar por largos periodos y sus características físicas, como largas hojas y la raíz que asoma de la tierra, que le da su nombre, la hace peculiar. Además, hay de todos los tamaños y para todos los niveles de poder adquisitivo.

Moctezuma dice que el problema del tráfico es la falta de vigilancia adecuada por parte del gobierno para combatir el saqueo. El director de Naturalia dice que la pata de elefante, muchas veces, ni siquiera se considera un ser vivo, sólo un adorno para la casa.

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