Bolsas europeas arrastran a las del mundo
Diego Ayala
Los mercados bursátiles de todo el mundo vivieron una de sus peores jornadas en los últimos años, debido a la incertidumbre y al nerviosismo causadas por la crisis financiera estadunidense.
Así por ejemplo, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPyC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró la jornada con una pérdida de 5.40 por ciento, ubicándose en 21 mil 749.13 puntos. Aunque a media jornada la BMV llegó a perder casi diez por ciento, pero logró una ligera recuperación a medida que cerraba la sesión.
En la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE), el Índice Industrial Dow Jones (DJI) caía estrepitosamente durante el día y llegó a perder 782 puntos, una bajada récord para una sola jornada. Finalmente se recuperó y perdió casi 370 puntos; es decir, 3.98 por ciento para definirse. Se ubicó en nueve mil 955.50 puntos.
En Europa también cayeron los mercados. La peor caída se presentó en Londres con un retroceso de 3.7 por ciento.
En América Latina, las bolsas de Argentina y Brasil suspendieron sus operaciones (Brasil dos veces) durante la jornada. La de Sao Paolo tuvo una pérdida de 15 por ciento, ello activó el mecanismo de “cortocircuito” para tratar de calmar la volatilidad del mercado.
Por su parte el Índice del Mercado de Valores de Buenos Aires (Merval) bajó 11 por ciento.
Para Omar Taboada, director de Análisis Técnico en Accival Casa de Bolsa, con lo sucedido ayer en los mercados se ha dejado de manifiesto que Estados Unidos está ya inmerso en una dura recesión, puesto que los mercados se desplomaron a pesar de que el paquete de rescate bancario fue aprobado en Washington.
Y es que dijo, el viernes fueron publicadas cifras negativas de la economía de EU; “nos dice que ya están en recesión y la economía no crecerá. Entonces, aunque se rescaten los bancos la economía está parada”.
Además, continuó, la Unión Americana vive un credit crunch, donde los bancos no tendrán recursos para seguir otorgando créditos, pues su capacidad de liquidez será limitada. “Eso frenará aún más el consumo y la economía”.
Taboada comentó que la caída de los mercados de ayer se debe al temor de los inversionistas.
“Nadie quiere comprar aunque las acciones estén muy baratas.”
Señaló que por lo menos durante todo octubre seguirá la volatilidad porque Europa ya empieza a tener serios problemas y hay temor de contagio en otras latitudes, sobre todo en Asia.
El entrevistado pronosticó que la BMV encontrará su piso posiblemente cercano a los 18 mil puntos, por lo cual continuará cayendo durante algunas semanas más.
A decir de Omar Taboada, los efectos de la desaceleración los veremos en México hasta el cuatro trimestre de este año o el primer trimestre de 2009.
“Si el consumo se cae en Estados Unidos, no tendrá quién compre las exportaciones de México.”
Explicó que los sectores más afectados serán el de autopartes, así como el turismo y las remesas.
Juan Musi, director de Banca Patrimonial en Prudential Bank México, destacó que lo sucedido ayer en los mercados bursátiles globales se puede leer como incertidumbre, y aunque el paquete de rescate se aprobó no se sabe si será suficiente y si la crisis ya tocó fondo.
Seguramente, agregó, en las próximas semanas caerán más bancos en Europa. Por ello hay un fenómeno de fuerte aversión al riesgo en todo el mundo.
“Un inversionista con miedo se sale de la bolsa a costa de lo que sea. No hay una explicación concreta; hay mucha incertidumbre.”
Musi apuntó que el caso de México es muy favorable. “No debemos apanicarnos en México. No somos parte de la deuda subprime, eso nos hace más competitivos frente a los demás mercados. Sí nos afectará la deuda por ser EU el socio comercial número uno, pero no en los niveles y la profundidad que le afecta a ellos”.
Para el analista, el peor enemigo de los mercados es la incertidumbre. “En estos casos la prudencia debe imperar”.
Adolfo Albo, economista en jefe para México de BBVA Bancomer, dijo que en el país el efecto de la crisis estadunidense se reflejará en un menor crecimiento de lo esperado, así como a una moderación de la actividad económica.
No obstante, aseguró que el país está más fuerte desde el punto de vista económico y de su sistema financiero. Tiene un mercado interno más grande, una demanda interna más robusta y sus exportaciones están diversificadas y dependen menos de EU que en el pasado.
También, la deuda externa mexicana es mucho más baja. En la década de 1980 ésta llegó a representar 100 por ciento del PIB. Ahora se encuentra en niveles de 40 por ciento. La deuda del gobierno sólo representa 3.8 por ciento del PIB. El déficit de cuenta corriente es uno por ciento del PIB.